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La excelencia

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Hay un refrán que mi mama siempre me decía “Las  cosas se hacen bien o no se hacen”. De pequeño me enseño que la excelencia era lo que debíamos buscar, sobre todo si lo que estoy haciendo es para Dios. Sin embargo es lamentable ver que muchas personas cuando de Dios se trata, solo dan lo necesario y nada más.

Eso me causa una combinación de frustración y molestia, porque soy de los que siempre ha creído que si alguien se merece lo mejor de nosotros es el Rey de reyes y señor de señores, y esto no lo digo como la frase religiosa del día sino que estoy convencido de que si debe de ser. Pero este tipo de situación no es cosa nueva, es más todo esto comenzó desde el principio de la creación.

Génesis 4:2-5: Después dio a luz a Abel, hermano de Caín. Abel se dedicó a pastorear ovejas, mientras que Caín se dedicó a trabajar la tierra. Tiempo después, Caín presentó al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. Abel también presentó al Señor lo mejor de su rebaño, es decir, los primogénitos con su grasa. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero no miró así a Caín ni a su ofrenda. Por eso Caín se enfureció y andaba cabizbajo.

En este relato de Génesis vemos a este par de gemelos llamados Caín y Abel mientras ambos presentan una ofrenda a Dios. Caín era agricultor, su pasión era labrar la tierra, sembrar frutos, verduras y granos entre otras cosas. Su hermano Abel era pastor de ovejas, su labor era cuidar de su rebaño y asegurarse que crecieran fuertes y saludables alimentándolos debidamente y guardarlos de cualquier peligro.

Estos versículos nos dejan saber que la ofrenda de Abel agrado a Dios, mientras la ofrenda de Caín no fue de agrado a Dios y aparentemente tampoco su actitud, ambas eran ofrendas, entonces ¿Que hizo la diferencia? Lo que hizo agradable la ofrenda de Abel no fue que era una oveja, un animal en donde su sacrificio agradara a Dios, lo que hizo agradable la ofrenda fue que Abel presento lo mejor de su rebaño, mientras que Caín presento una ofrenda de sus frutos, no de lo mejor de sus frutos.

Y esto que sucedió entre estos dos hermanos  lo vemos frecuentemente hoy día cuando nos servimos a Dios. Hay veces que venimos delante de Dios con lo suficiente, no con lo mejor. Nuestra ofrenda no es solo dinero, nuestra ofrenda es todo aquello que hacemos para honrar a Dios. Oramos a Dios de los minutos que nos sobran, leemos la biblia como si hubiéramos tomado un curso de foto lectura, confiamos siempre y cuando no sea muy difícil la situación y servimos si no conlleva demasiado esfuerzo.

Creo que si hay alguien que merece nuestra excelencia es el Dios que no escatimo entregar a su único hijo para que tú y Yo recibiéramos el perdón de todos nuestros pecados. Da siempre tu mejor servicio a Dios, represéntalo delante de los demás con dignidad para que todos quieran servir al Dios que tu sirves, cuando trabajes para El hazlo entregando todo lo que tienes. Cada uno de nosotros tiene el mismo privilegio de presentarnos delante de Dios, pero cuando lo hagas hazlo con excelencia dando siempre lo mejor de ti.

Si te analizaras hoy, ¿Te asemejas más a Abel o Caín? No nos conformemos con las experiencias vividas hasta hoy, salgamos de la zona de comodidad que nos encontramos y que nos decidamos ir más profundo.

 

Saliendo de la zona de confort

por que

Los seres humanos tenemos una capacidad increíble para acostumbrarnos a cosas. Se dice que una vez hacemos algo por al menos 21 días consecutivos se convierte en una costumbre. Este tipo de rutina ya sea voluntaria o inconscientemente se convierte en una “Zona de confort “o “Zona de comodidad”

Una prueba de que nos gusta la rutina es que probablemente estés leyendo esto desde la misma silla que todos los días utilizas tu computadora, Tablet o teléfono inteligente. Estoy casi seguro que cuando estabas en la escuela tenías una silla favorita y aunque nunca el maestro o maestra te la asigno a ti oficialmente, para ti era TU silla y te molestaba si alguien tenía el atrevimiento de utilizarla.

Probablemente cuando vas a tu restaurante favorito siempre revisas el menú, pero terminas pidiendo el mismo plato de siempre. ¿Por qué nos gusta la rutina o zona de confort? Sencillo representa para nosotros una “Seguridad”, amamos lo conocido y tememos a lo desconocido, como humanos la mayoría de nosotros somos resistentes al cambio, son pocas las personas que aceptan los nuevos retos y salirse de su zona de confort con entusiasmo.

Espiritualmente hablando nos sucede lo mismo. Nos conformamos con ir a la iglesia los domingos y quizás si se puede algún otro día de la semana, para sentarte en la misma silla de siempre, seguir la misma rutina de cantar algunas canciones, te levantas en las primeras, te sientas en las últimas.

Ya sabes que después de la cuarta canción viene la ofrenda y vas y la depositas y vuelves y te sientas. Escuchas al pastor por una hora y a mitad de predicación te distraes pensando a dónde quieres ir a almorzar y así sucesivamente repites esta rutina semana tras semana. Pero el solo hecho de asistir a la iglesia como una rutina no te provee un crecimiento espiritual, el ir a la iglesia cada domingo no te convierte en un cristiano ni hace crecer tu Fe, el ser llamado un cristiano depende de tu relación personal y tu Fe en Jesucristo.

Tenemos que salir de esa zona de confort y procurar que nuestra relación con Jesús y tu Fe vaya en aumento, osea que tenga un continuo crecimiento día a día. Te hago la siguiente pregunta ¿Te encargas todos los días de alimentar tu cuerpo? Sé que  nosotros los latinos nos fascina la buena comida, las carnes, las meriendas, y de pensarlo nada más se nos hace la boca agua. Si lo haces así con tu cuerpo ¿Crees que con  alimentar tu espíritu una vez a la semana es suficiente? Contesto por ti, no, no es suficiente.

Hebreos 11:6: En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.

Este versículo nos confirma que la Fe es un elemento esencial en la vida de todo aquel que cree en Dios, si no tenemos Fe estamos en serios problemas. La Fe no es magia, la Fe no es solo el tener un pensamiento positivo de que yo puedo lograr cualquier cosa, la Fe es creer que Dios cumplirá todo aquello que él me ha prometido.

Hebreos 11: 32-34: ¿Qué más voy a decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones, apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada; sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y pusieron en fuga a ejércitos extranjeros

Sabes, ninguno de estos hombre que menciona aquí fueron perfectos, todos cometían errores igual que tú y yo, lo que distinguió verdaderamente a estos hombres fue su Fe. Todos decidieron salir de su zona de comodidad y aceptar los retos que Dios coloco en sus manos. Quizás hoy te llego el momento de decir si a los retos que Dios te ha estado lanzando, llego el momento de dejar de ser un cristiano de rutina y hacer que nuestra fe crezca y pase a otro nivel.

Cierro nuestra charla con esta frase de John Maxwell “Cuando quieras comenzar algo, habrá mucha gente que te dirán que no lo hagas, cuándo vean que no te pueden detener, te dirán como lo tienes que hacer, y cuando vean que lo has logrado te dirán que siempre creyeron en ti.

¿Que haces aquí?

cueva

Recuerdo hace unos años atrás estaba en un lugar esperando que comenzara un evento deportivo. Estaba solo, el ambiente no era uno al que estaba acostumbrado, pero esa noche había decidido llegar hasta allí. De repente sentí dentro de mí claramente la voz del Espíritu Santo que me dijo “¿José que haces aquí?”

Creo que nunca había escuchado esa voz tan claramente como esa noche, cuando me detuve a mirar el ambiente me di cuenta inmediatamente que yo no pertenecía a ese lugar e inmediatamente salí para nunca volver. Dios muchas veces nos formula preguntas ofreciéndonos la oportunidad de analizarnos y que por cuenta propia abramos nuestros ojos y podamos hacer los ajustes necesarios.

En el antiguo testamento podemos encontrar la historia de Elías, un profeta de Dios que hizo cosas extraordinarias en su tiempo. En una ocasión Elías había vencido a 450 profetas que idolatraban al dios baal, esto fue posiblemente su victoria más grande. Pero luego de haber sucedido esto, Jezabel la esposa del rey Acaab se enteró de  lo que Elías había hecho y juro matarlo tal y como él hizo con esos 450 profetas. El profeta probablemente se sentía agotado después de tan dura batalla y sin fuerzas.

Sorpresivamente cuando Elías se enteró de eso se llenó de miedo y huyo y se refugió en una cueva .

1 Reyes 19:9: Allí llegó a una cueva, donde pasó la noche. Entonces el SEÑOR le dijo a Elías: ¿Qué haces aquí, Elías? 

¿Sabía Dios porque Elías llego hasta allí? ¡Claro que sí! Dios todo lo sabe, pero lo que quería es que el mismo Elías se diera cuenta en donde estaba. Al igual que el profeta, muchas veces nosotros llegamos nuestras cuevas en donde nos encerramos para huir de aquello que nos causa temor. Tal vez tu situación espiritual, tu relación con Dios se encuentra fría o estancada o quizás estas pasando por un periodo donde Dios está guardando silencio y piensas que ya no vas para ningún lado, que lo mejor es encerrarte en la cueva y simplemente sobrevivir. Pero nuestro Dios no va a dejar que nos quedemos encerrados en la cueva por mucho tiempo.

1 Reyes 19:15: entonces el SEÑOR le dijo: Regresa por el mismo camino que viniste y sigue hasta el desierto de Damasco. 

Dios desea que salgamos de la cueva y comencemos a caminar nuevamente y continuemos hacia nuestra meta. A todos nos puede llegar ese momento en donde el temor o la decepción nos hace encerrarnos y huir de nuestra realidad, pero las promesas de Dios son fieles y el promete nunca dejarnos. Así que sea cual sea tu situación hoy Dios te pregunta ¿Qué haces aquí?

Analiza bien en donde te encuentras espiritualmente, quizás te desenfocaste y perdiste tu rumbo, quizás estas en el lugar equivocado y no te habías dado cuenta o tal vez simplemente te encuentras detenido o detenida. Si te encuentras encerrado en la cueva del temor o la decepción hoy es el día para salir de ahí y continuar tu camino, recuerda que no importa cuán largo y/o difícil sea el camino, Dios siempre ira de tu lado.

 

 

 

Tocando a la puerta

Tocando la puerta

Recuerdo hace varios años atrás cuando viví en Estados Unidos, un anuncio de televisión de un juego, que aunque no recuerdo cuales eran las reglas para participar, si recuerdo que llegaban con un camarógrafo a casa de una persona, tocaban a su puerta, y si la persona abría y era el nombre que buscaban, esa persona se ganaba 1 millón de dólares.

Yo en mi mente de niño decía ¡Wow 1 millón de dólares, si tocaran a nuestra puerta! Recuerdo que cada vez que sonaba el timbre en nuestro apartamento, yo corría y miraba por el balcón a ver si era el hombre que regalaba el millón de dólares.

¿Saben qué? Nunca sucedió, mis padres no participaban de ese concurso, pero si hubo un hombre que toco a las puertas de nuestro hogar y cambio nuestras vidas para siempre, ese hombre se llama Jesús de Nazaret. Desde pequeño, cuando tenía 11 años mis papas aceptaron al Señor como su único salvador, junto con ellos y aunque era solo un niño, yo también lo acepté.

Mi vida desde entonces cambio, Jesús se convirtió en mi razón de vivir. He visto y sentido su amor en mi vida y la de mi familia, lo he visto suplir nuestras necesidades cuando el dinero no era suficiente, he visto como sano y restauró la salud de mi hermana y sentí su abrazo y como me secó las lagrimas cuando a la edad de 21 años perdí a mi mamá víctima del cáncer.

Lo he sentido hablarme y acompañarme cuando más solo me sentía, ha puesto en mi su gozo y una sonrisa cuando me sentía triste, experimenté su protección cuando hace casi 2 años nos cuido a mí y a mi esposa en un accidente de auto donde un conductor impacto nuestro vehículo fuertemente y se fue a la fuga, y pudiera seguir elaborando en todo lo que Jesús ha hecho en mi vida.

Realmente yo no sé qué sería de mi vida si El no estuviera, definitivamente sin Jesús en mi vida, no hubiera podido salir adelante de muchas de las situaciones que te mencioné. Mi deseo es que tú puedas experimentar a Jesús en tu vida de la misma manera en que yo lo he hecho. El desea tener una relación personal contigo y ofrecerte su amor, su perdón y su salvación.

Quizás te preguntas ¿Qué debo hacer para que Jesús sea parte de mi vida? Realmente es más sencillo de lo que piensas. A veces pensamos que primero debemos dejar tal o cual cosa antes de buscar a Jesús, pues déjame decirte que puedes venir tal y como estas, solo tienes que abrirle la puerta de tu corazón.

Apocalipsis 3:20: ¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré y cenaremos juntos como amigos. (NTV)

Si le das la oportunidad a Jesús de ser el Señor de tu vida, jamás te arrepentirás. Te aseguro que nunca te dejará solo/sola. Tu vida cambiará para bien, sentirás una paz como nunca la has sentido, su amor inundará tu vida y podrás experimentar lo que es el verdadero amor. Solo tienes que decirle, Señor quiero que a partir de hoy seas lo más importante de mi vida, creo que eres el hijo de Dios y que moriste en la cruz por mis pecados. Si lo haces y confías en El, a partir de hoy te sentirás más vivo que nunca.

Att José Rene Berrios

El sube y baja

el sube y baja

Recuerdo cuando era niño y mi mama me llevaba al parque que quedaba cerca de mi casa. Uno de los juegos que más me gustaba era el sube y baja. Me emocionaba el subir y bajar, el viento golpeando mi cara y el poder ya fuera acelerar o disminuir la velocidad para que el juego fuera más emocionante.

Pero para poder utilizar el sube y baja necesitaba la ayuda de algun amigo porque solo no podía controlarlo.  ¿Te has dado cuenta que la vida a veces es como el sube y baja? En unos momentos estas arriba, en el punto más alto viendo todo desde otra perspectiva, pero al igual que en el sube y baja, llega el momento en que nos toca estar en el punto más bajo y es ahí cuando llega el dolor, la tristeza, la angustia, tu sabes a que me refiero.

Pero afortunadamente y tal como en el sube y baja, llega el momento donde nuevamente volveremos a subir, ¿Quién nos acompaña siempre en el sube y baja de la vida? El mismo señor Jesucristo.

Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo. Juan 16:33

A través de mi vida he tenido la experiencia del sube y baja, he tenido momentos espectaculares, pero también he tenido momentos que no se los hubiera deseado a nadie, pero si hay algo que si he experimentado en mi vida, es la fidelidad de Dios que ha estado conmigo en todo momento.

Así que si hoy estás viviendo un momento difícil, recuerda que eso es temporero, en algún momento volverás a subir, en algún momento experimentara nuevamente el regresar arriba ¿Cómo lo sé? Vuelve y lee el versículo que te cite en Juan 16:33, Jesús nos advirtió que los momento duros llegarían, pero también nos prometió que la victoria a través de Él, Jesucristo ya peleo la batalla por nosotros y por supuesto, somos vencedores gracias a Él.

Como el aroma del café

como el aroma del cafe

Suelo ser una persona bastante segura, me gusta ver el lado positivo de las cosas y sobre todo, tengo Fe en el Dios que todo lo puede. Pero en ocasiones me he encontrado hablando y declarando cosas que no me caracterizan. Hay días que me he levantado sumamente negativo, pensando que no hay posibilidades, que no vale la pena el esfuerzo, con mis baterías espirituales casi en rojo.

¿Te ha sucedido lo mismo? A veces me he preguntado ¿Por qué me sucede esto? Casi siempre cuando lo analizo me doy cuenta que la razón muchas veces es por lo que estoy permitiendo entrar por mis ojos y mis odios, y te doy un ejemplo utilizando esta anécdota.

Mi bebida favorita es el café, desde niño aprendí a prepararlo para mi es la bebida más sabrosa del mundo. Pero algo bien curioso me sucedió hace unos días y es que temprano en la mañana comencé a preparar la cafetera para hacer mi café.

Unos minutos más tarde tomo el recipiente  y empecé a echarlo en la jarra con leche hirviendo, cuando de momento miro lo que estoy haciendo y noto que lo único que sale es agua caliente ¿Qué sucedió?

Cuando entonces verifico la cafetera me percato que nunca llene con café el filtro de la cafetera, así que obviamente la cafetera no me podía dar lo que no tenía, así mismo sucede con lo que decimos y pensamos. No podremos dar lo que no tenemos.

Lucas 6:45: El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca.

Al igual que la cafetera solo me dio agua porque fue lo único que le coloque adentro, así mismo nuestra boca, nuestras palabras serán de acuerdo a lo que guardemos en el corazón. Si permitimos que el odio, la envidia, el resentimiento, los malos deseos se guarden en lo profundo del corazón eso será precisamente lo que vamos a hablar.

Si por el contrario en tu corazón guardas el amor, la comprensión, el perdón y los buenos deseos, entonces este tipo de cosas será lo que saldrá por nuestra boca. ¿Sencillo? No necesariamente…

Te mencione que de la cafetera solo salió agua porque fue lo único que le coloque adentro, pues para que cosas buenas salgan de nuestro corazón debemos colocarlas ahí adentro, conlleva un esfuerzo de nuestra parte, no llegan ahí por casualidad.

Te invito a que cada día dediques unos minutos a la oración y el leer la biblia, no tiene que ser largas horas como en ocasiones hemos escuchado, simplemente dedica unos minutos de calidad a eso y veras la diferencia que hacen en tu vida. Precisamente la palabra de Dios es vida y provee dirección y nos llena de sabiduría para vivir cada día. Así al igual que con el café, tu vida destilara un rico aroma que alegrara tu vida y la de todos los que se acerquen a ti.

Sin obstaculos

sin obstaculos

En muchas ocasiones me he encontrado buscando razones o excusas por las que no puedo acercarme más a Jesús y a tener una relación más cercana con El. Me invaden los pensamientos de que no tengo el talento o la habilidad, comienzo a preguntarme si valdrá la pena el esfuerzo y si lograre captar su atención y por supuesto, llega la duda de si Dios podrá o querrá usarme como su instrumento.

Estoy seguro que a ti también te ha pasado, probablemente en este momento te encuentras asintiendo con tu cabeza en señal que estás de acuerdo conmigo. Te invaden las dudas si será posible que Dios te ayude a conseguir ese trabajo que tanto necesitas o si valdrá la pena luchar por esa relación, te preguntas si podrás dejar una huella en este mundo.

En el libro de Marcos capitulo dos vemos un claro ejemplo de que para el que anhela una bendición de parte de Dios, no hay obstáculos que le impida acercarse a El.

Marcos 5:2-4: Se aglomeraron tantos que ya no quedaba sitio ni siquiera frente a la puerta mientras él les predicaba la palabra. Entonces llegaron cuatro hombres que le llevaban un paralítico. Como no podían acercarlo a Jesús por causa de la multitud, quitaron parte del techo encima de donde estaba Jesús y, luego de hacer una abertura, bajaron la camilla en la que estaba acostado el paralítico. 

Estos hombres tenían la excusa perfecta para rendirse y decir “Bueno lo intentamos, teníamos el deseo pero no se pudo”. Nos dice estos versículos que había tanta gente que no había espacio en ningún lugar y el propósito de ellos acercarse para que Jesús orara por su amigo para que fuera sanado.

Pero para ellos esto no fue problema, ellos dieron la milla extra y decidieron remover parte del techo de la casa en donde estaba Jesús hablando y a través de ese agujero bajaron a su amigo y captaron la atención de Jesús, se acercaron a El y oro por su amigo y fue sanado de su parálisis.

La próxima vez que venga a tu pensamiento la duda, las razones o las excusas de porque no puedes acercarte a Jesús pregúntate ¿Realmente esto es un obstáculo para acercarme a El? ¿ Existe razón o persona que me pueda separar de Jesucristo? Estos próximos versículos en el libro de Romanos nos dan la respuesta.

Romanos 8:35: ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

Quizás tu pienses que no eres digno o digna, quizás tu no estas convencido o convencida de que Jesús exista, quizás piensas que hay ciertas cosas que tienes que poner en orden antes de acercarte, pero nada de esto es un obstáculo.

Mira que nos dice en Romanos 8:38-39: Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Mi amigo y amiga no hay nada en este mundo que pueda apartarte o impedirte acercarte a Dios. Solo tienes que acercarte tal y como estas, El solo espera que confíes en El y le des la oportunidad de ser el señor de tu vida ¿Te atreves a dar ese paso? Adelante tu Jesús te espera.

Hunde tus barcos

hunde tus barcos

Recuerdo cuando era niño escuche muchas veces de mi mama la siguiente frase “ Para atrás ni para tomar impulso” ¿Qué significa esta frase? Nos recuerda la importancia de nunca rendirnos.

Según datos históricos el conquistador Hernán Cortés envuelto en el conflicto de una de sus expediciones y ante un posible escape por parte de algunos soldados de su ejército que veían la posibilidad de regresar a Cuba, decide eliminar cualquier duda y posible medio de escape: Cortés quema o “barrena”(hunde) los barcos en los que había llegado. No había manera de volver atrás, de esta manera la expedición de Cortés adquiere un nuevo matiz: triunfar o morir.

No se si tu que me lees eres creyente en Dios o no, pero Yo te voy a hablar de mi experiencia. Mis padres comenzaron a asistir a una iglesia cristiana cuando yo tenia 11 años y desde el primer momento que impactado por el mensaje acerca de Dios.

Hebreos 10:39Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse, sino de los que tienen fe y preservan su vida.

Yo no se porque situación tu estas pasando hoy, no se cuan difícil la puedas estar pasando, pero por favor no vuelvas atrás. El mundo en que vivimos hoy no es nada fácil, la vida se mueve muy rápido, cada día nos presenta un nuevo reto y a veces a penas tenemos tiempo para respirar. Llevar estas cargas y responsabilidades no es fácil, afrontar una situación económica difícil, un divorcio, una enfermedad o la soledad tampoco lo es.

A través de mi vida he vivido momentos fascinantes y otros muy difíciles, tan difíciles que tuve dudas de si podría continuar adelante o no. ¿Qué me hizo seguir hacia adelante? La Fe de que Dios cumpliría su promesa de que nunca me dejaría solo, la fe de saber que ninguna situación por más difícil que fuera duraría para siempre y el saber que el momento mas oscuro de la noche  es justo antes de salir el sol.

 

Una lucha cuerpo a cuerpo

lucha libre

Si eres varón probablemente estarás de acuerdo conmigo de que tu también hiciste esto que voy a decir, si eres mujer y tienes hermanos o primos probablemente fuiste testigo de algo similar. Cuando Yo era niño me gustaba jugar a la lucha libre con mi papa, mi mayor reto era ” Ser más fuerte” que El y “ganarle”. En muchas ocasiones lo vencí, o al menos eso pensaba Yo, hasta que crecí y pude darme cuenta que Yo realmente no gane ninguna de esas batallas, sino que mi papa se dejó vencer.

Sabes, muchos de nosotros en algún momento de nuestras vidas hemos luchado con Dios, hemos luchado con la vida. Quizás para ti la vida se trata de alcanzar, de ser reconocido, ser bendecido o bendecida. No hay nada malo en ser una persona perseverante y esforzada, lo malo que es malo es estar dispuesto a hacer cualquier cosa para alcanzar tu objetivo, aun si eso significa recurrir al engaño, la mentira y olvidar la integridad.

El libro de Génesis nos trae un buen ejemplo de un hombre que estuvo dispuesto a hacer cualquier cosa para alcanzar su objetivo, su nombre es Jacob. Él era hermano gemelo con Esaú quien era el primogénito y quien era heredero de 3/4 partes de la herencia de su padre. Esaú era un hombre fuerte y era cazador, solía traer la carne como alimento a su casa. Jacob era el más intelectual, hombre de su casa. Génesis nos relata que Esaú era el favorito de su padre y Jacob el favorito de su madre.

Jacob deseaba ser el primogénito y ser bendecido, pero sabía que al ser el menor no podía, ¿Que recurrió a hacer para obtener lo que quería? Primero aprovecho un día que su hermano llego hambriento y logro que le vendiera su primogenitura por un plato de sopas, segundo y años después se disfrazó de su hermano Jacob y se presentó delante de su padre que ya era no vidente y dijo que él era Esaú para recibir oficialmente la bendición de ser el primogénito y todo lo que esto conlleva y lo logro por su propio esfuerzo.

Nuestro amigo Jacob entonces tuvo que huir lejos de su hogar ya que Esaú cuando se enteró prometió matarlo. Jacob permaneció huyendo y comenzó a recibir consecuencias por sus engaños, el mismo fue engañado por su suegro, tuvo que trabajar arduamente por la mujer que amaba, nunca volvió a ver a su madre con vida. Pero Dios tenía un plan con Jacob y comenzó a trabajar en su vida y pesar de que el obtenía lo que anhelaba por los medios equivocados, tenía un espíritu luchador, era perseverante y logro prosperar.

Jacob tuvo un encuentro con Dios en Betel, pero su vida no cambio de un día para otro, fue parte de un proceso. Años después decide regresar a su tierra pero la gran duda en su corazón era ¿Aun Esaú querrá matarme? De camino a ver a su hermano Génesis nos relata que Jacob tuvo un encuentro con Dios, pero esto no fue cualquier encuentro, sino que fue una lucha.

Génesis 32:24-26: Entonces Jacob se quedó solo en el campamento, y llegó un hombre y luchó con él hasta el amanecer. Cuando el hombre vio que no ganaría el combate, tocó la cadera de Jacob y la dislocó. Luego el hombre le dijo: ¡Déjame ir, pues ya amanece! No te dejaré ir a menos que me bendigas le dijo Jacob.

Jacob aun luchando con el mismo Dios le dijo que no lo soltaría hasta que el recibiera su bendición ¿Que le contesto Dios? lee el versículo 28: Tu nombre ya no será Jacob le dijo el hombre. De ahora en adelante, serás llamado Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.

¿Realmente Jacob venció a Dios? no lo creo. Lo que sí creo es que tal y como cuando yo era niño mi papa me dejaba vencerle aun sabiendo que él era mucho más fuerte que yo, así mismo Dios se dejó vencer posiblemente por la perseverancia e intensidad de Jacob, es más, Yo creo que Dios anhelaba dar su bendición a Jacob ya que él sabía que al bendecirlo Jacob seria de bendición y por esto “Se dejo vencer”. Tanto bendijo Dios a Jacob que su hijo Jesús fue descendiente de él.

Si tu hoy ves algo de la vida de Jacob en ti, te invito a reflexionar. Estoy seguro que Dios desea bendecirte, pero no tienes que recurrir a lograrlo solo o sola, Dios desea ser parte de tu éxito, El desea bendecirte. Persevera, esfuérzate,lucha intensamente y no te rindas pero no lo hagas por tus propias fuerzas, encomienda al Señor tu camino y confía en El, y El hará.

¿Firme o inconstante?

balanza

Recuerdo que cuando era niño me gustaba ver el Chavo del 8. En ocasiones vi capítulos en que cuando le hacían una pregunta al chavo movía su cabeza diciendo que si pero de sus labios salía un no causando confusión de lo que realmente quería decir. Así mismo muchos de nosotros en ocasiones nuestros labios han dicho un sí, pero sabemos que la respuesta que realmente queremos dar es un no. Pero ¿Por qué no somos firmes en lo que decimos?

Creo que la razón principal es el miedo, pero miedo¿ a qué? Son muchos los miedos que nos hacen titubear, miedo a lo que pueda suceder, miedo a que no suceda lo que esperamos, miedo al qué dirán  En otras ocasiones creo que hay personas que se dejan llevar por la corriente de los que los rodean. Cedemos a las presiones de grupos porque no queremos que se burlen de nosotros o peor aún, que se enojen con nosotros y se dañe una relación porque para muchas personas es demasiado importante su imagen delante de los demás.

Pero Dios nos pide que seamos personas de palabra y de integridad que por ninguna razón comprometamos nuestros valores ni nuestro compromiso. Santiago 5:12: Sobre todo, hermanos míos, no juren ni por el cielo ni por la tierra ni por ninguna otra cosa. Que su «sí» sea «sí», y su «no», «no», para que no sean condenados. 

Procura ser conocido por ser una persona íntegra que una vez dice algo lo sostiene, es comprometido. Y no me refiero a ser firme aun cuando sabes que la decisión que estas tomando te perjudica a ti o perjudica alguna otra persona, sino que se firme en tus valores, pero sobre todo se firme en tu Fe en Dios.

Santiago 1:6-8: Cuando se la pidan, asegúrense de que su fe sea solamente en Dios, y no duden, porque una persona que duda tiene la lealtad dividida y es tan inestable como una ola del mar que el viento arrastra y empuja de un lado a otro. Esas personas no deberían esperar nada del Señor; su lealtad está dividida entre Dios y el mundo, y son inestables en todo lo que hacen.

En la integridad hay firmeza de carácter  ser integro es ser de una sola pieza, no hay división. El versículo ocho nos dice que la persona que duda está dividida y es inestable. Si en algún momento le has abierto la puerta de tu corazón a Dios ¿Porque negarlo? En vez de preocuparte por lo que otros piensen de ti, preocúpate por que Dios piensa de ti.

Permite que otros te reconozcan por ser una persona firme y de palabra que bajo ninguna circunstancia rompe su palabra ni su compromiso con lo que es correcto.

¿Eres conocido por ser una persona de palabra? o ¿Eres reconocido por ser una persona insegura?

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