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La excelencia

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Hay un refrán que mi mama siempre me decía “Las  cosas se hacen bien o no se hacen”. De pequeño me enseño que la excelencia era lo que debíamos buscar, sobre todo si lo que estoy haciendo es para Dios. Sin embargo es lamentable ver que muchas personas cuando de Dios se trata, solo dan lo necesario y nada más.

Eso me causa una combinación de frustración y molestia, porque soy de los que siempre ha creído que si alguien se merece lo mejor de nosotros es el Rey de reyes y señor de señores, y esto no lo digo como la frase religiosa del día sino que estoy convencido de que si debe de ser. Pero este tipo de situación no es cosa nueva, es más todo esto comenzó desde el principio de la creación.

Génesis 4:2-5: Después dio a luz a Abel, hermano de Caín. Abel se dedicó a pastorear ovejas, mientras que Caín se dedicó a trabajar la tierra. Tiempo después, Caín presentó al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. Abel también presentó al Señor lo mejor de su rebaño, es decir, los primogénitos con su grasa. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero no miró así a Caín ni a su ofrenda. Por eso Caín se enfureció y andaba cabizbajo.

En este relato de Génesis vemos a este par de gemelos llamados Caín y Abel mientras ambos presentan una ofrenda a Dios. Caín era agricultor, su pasión era labrar la tierra, sembrar frutos, verduras y granos entre otras cosas. Su hermano Abel era pastor de ovejas, su labor era cuidar de su rebaño y asegurarse que crecieran fuertes y saludables alimentándolos debidamente y guardarlos de cualquier peligro.

Estos versículos nos dejan saber que la ofrenda de Abel agrado a Dios, mientras la ofrenda de Caín no fue de agrado a Dios y aparentemente tampoco su actitud, ambas eran ofrendas, entonces ¿Que hizo la diferencia? Lo que hizo agradable la ofrenda de Abel no fue que era una oveja, un animal en donde su sacrificio agradara a Dios, lo que hizo agradable la ofrenda fue que Abel presento lo mejor de su rebaño, mientras que Caín presento una ofrenda de sus frutos, no de lo mejor de sus frutos.

Y esto que sucedió entre estos dos hermanos  lo vemos frecuentemente hoy día cuando nos servimos a Dios. Hay veces que venimos delante de Dios con lo suficiente, no con lo mejor. Nuestra ofrenda no es solo dinero, nuestra ofrenda es todo aquello que hacemos para honrar a Dios. Oramos a Dios de los minutos que nos sobran, leemos la biblia como si hubiéramos tomado un curso de foto lectura, confiamos siempre y cuando no sea muy difícil la situación y servimos si no conlleva demasiado esfuerzo.

Creo que si hay alguien que merece nuestra excelencia es el Dios que no escatimo entregar a su único hijo para que tú y Yo recibiéramos el perdón de todos nuestros pecados. Da siempre tu mejor servicio a Dios, represéntalo delante de los demás con dignidad para que todos quieran servir al Dios que tu sirves, cuando trabajes para El hazlo entregando todo lo que tienes. Cada uno de nosotros tiene el mismo privilegio de presentarnos delante de Dios, pero cuando lo hagas hazlo con excelencia dando siempre lo mejor de ti.

Si te analizaras hoy, ¿Te asemejas más a Abel o Caín? No nos conformemos con las experiencias vividas hasta hoy, salgamos de la zona de comodidad que nos encontramos y que nos decidamos ir más profundo.

 

Saliendo de la zona de confort

por que

Los seres humanos tenemos una capacidad increíble para acostumbrarnos a cosas. Se dice que una vez hacemos algo por al menos 21 días consecutivos se convierte en una costumbre. Este tipo de rutina ya sea voluntaria o inconscientemente se convierte en una “Zona de confort “o “Zona de comodidad”

Una prueba de que nos gusta la rutina es que probablemente estés leyendo esto desde la misma silla que todos los días utilizas tu computadora, Tablet o teléfono inteligente. Estoy casi seguro que cuando estabas en la escuela tenías una silla favorita y aunque nunca el maestro o maestra te la asigno a ti oficialmente, para ti era TU silla y te molestaba si alguien tenía el atrevimiento de utilizarla.

Probablemente cuando vas a tu restaurante favorito siempre revisas el menú, pero terminas pidiendo el mismo plato de siempre. ¿Por qué nos gusta la rutina o zona de confort? Sencillo representa para nosotros una “Seguridad”, amamos lo conocido y tememos a lo desconocido, como humanos la mayoría de nosotros somos resistentes al cambio, son pocas las personas que aceptan los nuevos retos y salirse de su zona de confort con entusiasmo.

Espiritualmente hablando nos sucede lo mismo. Nos conformamos con ir a la iglesia los domingos y quizás si se puede algún otro día de la semana, para sentarte en la misma silla de siempre, seguir la misma rutina de cantar algunas canciones, te levantas en las primeras, te sientas en las últimas.

Ya sabes que después de la cuarta canción viene la ofrenda y vas y la depositas y vuelves y te sientas. Escuchas al pastor por una hora y a mitad de predicación te distraes pensando a dónde quieres ir a almorzar y así sucesivamente repites esta rutina semana tras semana. Pero el solo hecho de asistir a la iglesia como una rutina no te provee un crecimiento espiritual, el ir a la iglesia cada domingo no te convierte en un cristiano ni hace crecer tu Fe, el ser llamado un cristiano depende de tu relación personal y tu Fe en Jesucristo.

Tenemos que salir de esa zona de confort y procurar que nuestra relación con Jesús y tu Fe vaya en aumento, osea que tenga un continuo crecimiento día a día. Te hago la siguiente pregunta ¿Te encargas todos los días de alimentar tu cuerpo? Sé que  nosotros los latinos nos fascina la buena comida, las carnes, las meriendas, y de pensarlo nada más se nos hace la boca agua. Si lo haces así con tu cuerpo ¿Crees que con  alimentar tu espíritu una vez a la semana es suficiente? Contesto por ti, no, no es suficiente.

Hebreos 11:6: En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.

Este versículo nos confirma que la Fe es un elemento esencial en la vida de todo aquel que cree en Dios, si no tenemos Fe estamos en serios problemas. La Fe no es magia, la Fe no es solo el tener un pensamiento positivo de que yo puedo lograr cualquier cosa, la Fe es creer que Dios cumplirá todo aquello que él me ha prometido.

Hebreos 11: 32-34: ¿Qué más voy a decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones, apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada; sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y pusieron en fuga a ejércitos extranjeros

Sabes, ninguno de estos hombre que menciona aquí fueron perfectos, todos cometían errores igual que tú y yo, lo que distinguió verdaderamente a estos hombres fue su Fe. Todos decidieron salir de su zona de comodidad y aceptar los retos que Dios coloco en sus manos. Quizás hoy te llego el momento de decir si a los retos que Dios te ha estado lanzando, llego el momento de dejar de ser un cristiano de rutina y hacer que nuestra fe crezca y pase a otro nivel.

Cierro nuestra charla con esta frase de John Maxwell “Cuando quieras comenzar algo, habrá mucha gente que te dirán que no lo hagas, cuándo vean que no te pueden detener, te dirán como lo tienes que hacer, y cuando vean que lo has logrado te dirán que siempre creyeron en ti.

¿Que haces aquí?

cueva

Recuerdo hace unos años atrás estaba en un lugar esperando que comenzara un evento deportivo. Estaba solo, el ambiente no era uno al que estaba acostumbrado, pero esa noche había decidido llegar hasta allí. De repente sentí dentro de mí claramente la voz del Espíritu Santo que me dijo “¿José que haces aquí?”

Creo que nunca había escuchado esa voz tan claramente como esa noche, cuando me detuve a mirar el ambiente me di cuenta inmediatamente que yo no pertenecía a ese lugar e inmediatamente salí para nunca volver. Dios muchas veces nos formula preguntas ofreciéndonos la oportunidad de analizarnos y que por cuenta propia abramos nuestros ojos y podamos hacer los ajustes necesarios.

En el antiguo testamento podemos encontrar la historia de Elías, un profeta de Dios que hizo cosas extraordinarias en su tiempo. En una ocasión Elías había vencido a 450 profetas que idolatraban al dios baal, esto fue posiblemente su victoria más grande. Pero luego de haber sucedido esto, Jezabel la esposa del rey Acaab se enteró de  lo que Elías había hecho y juro matarlo tal y como él hizo con esos 450 profetas. El profeta probablemente se sentía agotado después de tan dura batalla y sin fuerzas.

Sorpresivamente cuando Elías se enteró de eso se llenó de miedo y huyo y se refugió en una cueva .

1 Reyes 19:9: Allí llegó a una cueva, donde pasó la noche. Entonces el SEÑOR le dijo a Elías: ¿Qué haces aquí, Elías? 

¿Sabía Dios porque Elías llego hasta allí? ¡Claro que sí! Dios todo lo sabe, pero lo que quería es que el mismo Elías se diera cuenta en donde estaba. Al igual que el profeta, muchas veces nosotros llegamos nuestras cuevas en donde nos encerramos para huir de aquello que nos causa temor. Tal vez tu situación espiritual, tu relación con Dios se encuentra fría o estancada o quizás estas pasando por un periodo donde Dios está guardando silencio y piensas que ya no vas para ningún lado, que lo mejor es encerrarte en la cueva y simplemente sobrevivir. Pero nuestro Dios no va a dejar que nos quedemos encerrados en la cueva por mucho tiempo.

1 Reyes 19:15: entonces el SEÑOR le dijo: Regresa por el mismo camino que viniste y sigue hasta el desierto de Damasco. 

Dios desea que salgamos de la cueva y comencemos a caminar nuevamente y continuemos hacia nuestra meta. A todos nos puede llegar ese momento en donde el temor o la decepción nos hace encerrarnos y huir de nuestra realidad, pero las promesas de Dios son fieles y el promete nunca dejarnos. Así que sea cual sea tu situación hoy Dios te pregunta ¿Qué haces aquí?

Analiza bien en donde te encuentras espiritualmente, quizás te desenfocaste y perdiste tu rumbo, quizás estas en el lugar equivocado y no te habías dado cuenta o tal vez simplemente te encuentras detenido o detenida. Si te encuentras encerrado en la cueva del temor o la decepción hoy es el día para salir de ahí y continuar tu camino, recuerda que no importa cuán largo y/o difícil sea el camino, Dios siempre ira de tu lado.

 

 

 

Tocando a la puerta

Tocando la puerta

Recuerdo hace varios años atrás cuando viví en Estados Unidos, un anuncio de televisión de un juego, que aunque no recuerdo cuales eran las reglas para participar, si recuerdo que llegaban con un camarógrafo a casa de una persona, tocaban a su puerta, y si la persona abría y era el nombre que buscaban, esa persona se ganaba 1 millón de dólares.

Yo en mi mente de niño decía ¡Wow 1 millón de dólares, si tocaran a nuestra puerta! Recuerdo que cada vez que sonaba el timbre en nuestro apartamento, yo corría y miraba por el balcón a ver si era el hombre que regalaba el millón de dólares.

¿Saben qué? Nunca sucedió, mis padres no participaban de ese concurso, pero si hubo un hombre que toco a las puertas de nuestro hogar y cambio nuestras vidas para siempre, ese hombre se llama Jesús de Nazaret. Desde pequeño, cuando tenía 11 años mis papas aceptaron al Señor como su único salvador, junto con ellos y aunque era solo un niño, yo también lo acepté.

Mi vida desde entonces cambio, Jesús se convirtió en mi razón de vivir. He visto y sentido su amor en mi vida y la de mi familia, lo he visto suplir nuestras necesidades cuando el dinero no era suficiente, he visto como sano y restauró la salud de mi hermana y sentí su abrazo y como me secó las lagrimas cuando a la edad de 21 años perdí a mi mamá víctima del cáncer.

Lo he sentido hablarme y acompañarme cuando más solo me sentía, ha puesto en mi su gozo y una sonrisa cuando me sentía triste, experimenté su protección cuando hace casi 2 años nos cuido a mí y a mi esposa en un accidente de auto donde un conductor impacto nuestro vehículo fuertemente y se fue a la fuga, y pudiera seguir elaborando en todo lo que Jesús ha hecho en mi vida.

Realmente yo no sé qué sería de mi vida si El no estuviera, definitivamente sin Jesús en mi vida, no hubiera podido salir adelante de muchas de las situaciones que te mencioné. Mi deseo es que tú puedas experimentar a Jesús en tu vida de la misma manera en que yo lo he hecho. El desea tener una relación personal contigo y ofrecerte su amor, su perdón y su salvación.

Quizás te preguntas ¿Qué debo hacer para que Jesús sea parte de mi vida? Realmente es más sencillo de lo que piensas. A veces pensamos que primero debemos dejar tal o cual cosa antes de buscar a Jesús, pues déjame decirte que puedes venir tal y como estas, solo tienes que abrirle la puerta de tu corazón.

Apocalipsis 3:20: ¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré y cenaremos juntos como amigos. (NTV)

Si le das la oportunidad a Jesús de ser el Señor de tu vida, jamás te arrepentirás. Te aseguro que nunca te dejará solo/sola. Tu vida cambiará para bien, sentirás una paz como nunca la has sentido, su amor inundará tu vida y podrás experimentar lo que es el verdadero amor. Solo tienes que decirle, Señor quiero que a partir de hoy seas lo más importante de mi vida, creo que eres el hijo de Dios y que moriste en la cruz por mis pecados. Si lo haces y confías en El, a partir de hoy te sentirás más vivo que nunca.

Att José Rene Berrios

¿Que dice la gente?

que dice la gente

Recuerdo hace unos años tras me gustaba ver en las tardes un programa de TV que se llamaba ¿Que dice la gente? El concepto de este programa era tener dos familias compitiendo, Había unas 4-5 rondas de preguntas en donde la familia que más acertara la opinión de la gente en cuanto a unas encuestas realizadas en la calle, ganaba.

La opinión de la gente no era necesariamente la respuesta correcta, era simplemente su opinión, tenía que averiguar ¿Que dice la gente?

Hace más de dos mil años atrás Jesucristo hizo la misma pregunta a sus discípulos en Lucas 9:18-19: Cierto día, Jesús se alejó de las multitudes para orar a solas. Solo estaban con él sus discípulos, y les preguntó: ¿Quién dice la gente que soy? Bueno contestaron, algunos dicen Juan el Bautista, otros dicen Elías, y otros dicen que eres uno de los otros antiguos profetas, que volvió de la muerte. 

Creo que no es difícil darse cuenta que a la gente le gusta opinar acerca de todo tipo de temas. Cada cual tiene una opinión o una manera de pensar basada ya sea en su percepción  en lo que creen o en lo que escucharon a otros decir. Generalmente uno de los temas que más opiniones y controversias al sol de hoy genera lo sigue siendo el tema acerca de que piensa la gente acerca de Jesús.

Cuando Jesús le pregunta a sus discípulos que piensa la gente acerca de Él no era porque quería enterarse, Cristo lo conoce todo y ya sabía que opinaba los diferentes grupos de personas acerca de Él, no era que el necesitaba escuchar cosas buenas acerca de El mismo o que le preocupara el pensamiento de la gente o lacerara su autoestima. Casi siempre y sin excepciones cuando Jesús hacia una pregunta, su respuesta venia acompañada de una enseñanza.

Lucas nos relata la opinión de algunos de los discípulos acerca de que pensaba la gente de Jesús, y como vemos en los versículos  sobraban las opiniones. Luego de escucharlos atentamente, entonces Jesús hizo otra pregunta, Lucas 9:20Entonces les preguntó: Y ustedes, ¿quién dicen que soy? Pedro contestó: ¡Tú eres el Mesías enviado por Dios!

Pedro no los pensó dos veces antes de contestar, él estaba convencido de que Jesús era el hijo de Dios y esto no se lo dijo la gente, no estaba basado en la opinión de otro, sino que viene de una convicción pues en el corazón de Pedro por el mismo Dios. Si Yo te preguntara hoy ¿Que dice la gente acerca de Jesús? quizás me digas que unos dicen que no existe, otros quizás opinen que fue un simple hombre mientras otros quizás dirán que era un loco o un impostor. Entonces aprovecho y te pregunto ¿Quién dices tú que es Jesús para ti?

Para mi Jesús es la respuesta a cualquiera de mis preguntas, ¿Necesito paz? Él es mi paz, ¿Dirección? Jesús es mi guía, ¿Tengo problemas? El me prometió que en medio del problema estaría conmigo, ¿Tengo necesidad económica? El me prometió que lo buscara a El primero y él se haría cargo de todo lo demás. Y así puedo continuar diciéndote que o quien es Jesús para mí, pero según Jesús esta siempre disponible para todas mis necesidades, así lo esta también para ti.

No importa porque situación estés pasando hoy Jesús desea  y puede ayudarte. Te invito a  reflexionar y te dejo con esta pregunta nuevamente ¿Quién es Jesús para ti? Dios te bendiga

Misión posible

mision posible

¿Alguna vez te has sentido poco cualificado para llevar una misión a cabo? Si es así, no te preocupes porque no está solo o sola. Te cuento mi historia, desde niño he tenido el privilegio de conocer a Dios. Durante mis años de adolescente sentía un llamado o inclinación hacia el pastorado.

Admiraba la gran labor realizada por algunos pastores que habían sido de gran influencia sobre mi vida. Veía a mi pastor sirviendo con pasión y alegría, visitando, sirviendo, enseñando la palabra de Dios y mi corazón latía más fuerte dentro de mí, pero había un gran obstáculo, y era que yo era un joven extremadamente tímido y con baja autoestima.

Sabía que Dios me estaba pidiendo acción, pero no me sentía capacitado para hacerlo. Quizás a ti te sucede lo mismo, ahora te quiero mostrar un ejemplo sacado del libro de Jueces, se trata de un hombre llamado Gedeón.

Jueces 6:12-13: Entonces el ángel del Señor se le apareció y le dijo: ¡Guerrero valiente, el Señor está contigo! Señor respondió Gedeón, si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos sucede todo esto? ¿Y dónde están todos los milagros que nos contaron nuestros antepasados? ¿Acaso no dijeron: “El Señor nos sacó de Egipto”? Pero ahora el Señor nos ha abandonado y nos entregó en manos de los madianitas

Nuestro amigo Gedeón había sido escogido por el mismo Dios para traer una vez más libertad a su pueblo que había caído en desgracia, pero Gedeón lejos de alegrarse no podía dejar de quejarse de la situación que le rodeaba, veamos que pasa unos versos más adelante.

Jueces 6: 14-16: Entonces el Señor lo miró y le dijo: Ve tú con la fuerza que tienes y rescata a Israel de los madianitas. ¡Yo soy quien te envía! Pero Señor —respondió Gedeón, ¿cómo podré yo rescatar a Israel? ¡Mi clan es el más débil de toda la tribu de Manasés, y yo soy el de menor importancia en mi familia!

 El Señor le dijo: Yo estaré contigo, y destruirás a los madianitas como si estuvieras luchando contra un solo hombre.

 Gedeón pidió confirmación tras confirmación a Dios de que si estaba seguro que era el escogido para esta misión por que seguía dudando. El plan que Dios tenía para la vida de Gedeón era uno mucho más grande del que jamás él pensó. No solo ahora debía convertirse en un guerrero, sino que debía de hacerlo en contra de un experimentado ejército y sin saber quiénes le acompañarían.

Gedeón finalmente decidió obedecer a Dios y dar ese paso de Fe que Dios le estaba pidiendo ¿El resultado? Venció al enorme ejército enemigo solo con 300 hombres ¿Por qué? Decidió obedecer a Dios. Al igual que Gedeón yo decidí  obedecer, decidí dejar de fijarme en lo que yo pensaba era mi falta de méritos y concentrarme en el Dios que me había llamado. Claro, toda misión conlleva un proceso de preparación, pero si estás dispuesto y Dios te está impulsando podrás llevar a cabo mucho más de lo que jamás pensaste, porque recuerda, no se trata de ti sino de Dios.

 

 

 

El sube y baja

el sube y baja

Recuerdo cuando era niño y mi mama me llevaba al parque que quedaba cerca de mi casa. Uno de los juegos que más me gustaba era el sube y baja. Me emocionaba el subir y bajar, el viento golpeando mi cara y el poder ya fuera acelerar o disminuir la velocidad para que el juego fuera más emocionante.

Pero para poder utilizar el sube y baja necesitaba la ayuda de algun amigo porque solo no podía controlarlo.  ¿Te has dado cuenta que la vida a veces es como el sube y baja? En unos momentos estas arriba, en el punto más alto viendo todo desde otra perspectiva, pero al igual que en el sube y baja, llega el momento en que nos toca estar en el punto más bajo y es ahí cuando llega el dolor, la tristeza, la angustia, tu sabes a que me refiero.

Pero afortunadamente y tal como en el sube y baja, llega el momento donde nuevamente volveremos a subir, ¿Quién nos acompaña siempre en el sube y baja de la vida? El mismo señor Jesucristo.

Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo. Juan 16:33

A través de mi vida he tenido la experiencia del sube y baja, he tenido momentos espectaculares, pero también he tenido momentos que no se los hubiera deseado a nadie, pero si hay algo que si he experimentado en mi vida, es la fidelidad de Dios que ha estado conmigo en todo momento.

Así que si hoy estás viviendo un momento difícil, recuerda que eso es temporero, en algún momento volverás a subir, en algún momento experimentara nuevamente el regresar arriba ¿Cómo lo sé? Vuelve y lee el versículo que te cite en Juan 16:33, Jesús nos advirtió que los momento duros llegarían, pero también nos prometió que la victoria a través de Él, Jesucristo ya peleo la batalla por nosotros y por supuesto, somos vencedores gracias a Él.

Como el aroma del café

como el aroma del cafe

Suelo ser una persona bastante segura, me gusta ver el lado positivo de las cosas y sobre todo, tengo Fe en el Dios que todo lo puede. Pero en ocasiones me he encontrado hablando y declarando cosas que no me caracterizan. Hay días que me he levantado sumamente negativo, pensando que no hay posibilidades, que no vale la pena el esfuerzo, con mis baterías espirituales casi en rojo.

¿Te ha sucedido lo mismo? A veces me he preguntado ¿Por qué me sucede esto? Casi siempre cuando lo analizo me doy cuenta que la razón muchas veces es por lo que estoy permitiendo entrar por mis ojos y mis odios, y te doy un ejemplo utilizando esta anécdota.

Mi bebida favorita es el café, desde niño aprendí a prepararlo para mi es la bebida más sabrosa del mundo. Pero algo bien curioso me sucedió hace unos días y es que temprano en la mañana comencé a preparar la cafetera para hacer mi café.

Unos minutos más tarde tomo el recipiente  y empecé a echarlo en la jarra con leche hirviendo, cuando de momento miro lo que estoy haciendo y noto que lo único que sale es agua caliente ¿Qué sucedió?

Cuando entonces verifico la cafetera me percato que nunca llene con café el filtro de la cafetera, así que obviamente la cafetera no me podía dar lo que no tenía, así mismo sucede con lo que decimos y pensamos. No podremos dar lo que no tenemos.

Lucas 6:45: El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca.

Al igual que la cafetera solo me dio agua porque fue lo único que le coloque adentro, así mismo nuestra boca, nuestras palabras serán de acuerdo a lo que guardemos en el corazón. Si permitimos que el odio, la envidia, el resentimiento, los malos deseos se guarden en lo profundo del corazón eso será precisamente lo que vamos a hablar.

Si por el contrario en tu corazón guardas el amor, la comprensión, el perdón y los buenos deseos, entonces este tipo de cosas será lo que saldrá por nuestra boca. ¿Sencillo? No necesariamente…

Te mencione que de la cafetera solo salió agua porque fue lo único que le coloque adentro, pues para que cosas buenas salgan de nuestro corazón debemos colocarlas ahí adentro, conlleva un esfuerzo de nuestra parte, no llegan ahí por casualidad.

Te invito a que cada día dediques unos minutos a la oración y el leer la biblia, no tiene que ser largas horas como en ocasiones hemos escuchado, simplemente dedica unos minutos de calidad a eso y veras la diferencia que hacen en tu vida. Precisamente la palabra de Dios es vida y provee dirección y nos llena de sabiduría para vivir cada día. Así al igual que con el café, tu vida destilara un rico aroma que alegrara tu vida y la de todos los que se acerquen a ti.

La tumba esta vacia

la tumba esta vacia 2

Lo que parecía una mañana se transformó en la más importante de la historia. Precisamente en esa mañana se cumplía el tercer día de la crucifixión y muerte de nuestro señor Jesucristo.

Todos parecían haber olvidado su promesa de que al tercer día iba a resucitar, después de todo, ¿Quién los podía culpar? No era normal que nadie resucitara de los muertos, Cristo había resucitado un par de muertos, pero ¿Podría predecir su propia muerte y resurrección?

Esa misma mañana de domingo, 3 mujeres llegaron al sepulcro y no era para verlo resucitado, llevaban especias para ungir el cuerpo muerto de Jesús, al menos eso ellas creían…. Al llegar frente al sepulcro encontraron la tumba abierta, con la curiosidad típica de una mujer ellas corrieron a ver si aún estaba adentro, pero a quien encontraron fue a dos hombres que dice Lucas 24 que resplandecían y les hicieron a estas mujeres la siguiente pregunta ¿Por qué buscan entre los muertos al que vive?

Si eres como yo, estoy seguro que en alguna ocasión has ido a buscar algo o alguien estando seguro o segura del lugar en donde está, solo para darte cuenta que estás buscando en el lugar incorrecto, no está ahí. Eso precisamente quisieron decir estos dos hombres que brillaban “Están buscando en el lugar equivocado, este sepulcro es para gente muerta, ¡Jesús está vivo!

Para mucha gente lamentablemente este es el Jesús que recuerda el Jesús que murió, pero él no está muerto, ¡él está vivo hoy! Luego más tarde este día dos de los discípulos caminaban a Emaús, una pequeña ciudad cercana, mientras caminaban hablaban de las cosas que habían sucedido en los últimos dos días, puedo imaginar los tristes que se sentían al ya no tener a su maestro con ellos, todo lo que representaba su seguridad, su futuro, se había desvanecido, al menos eso ellos creían…

Mientras ellos hablaban el mismo Jesús se les acerco en el camino pero no les permitió que lo reconocieran y les pregunto de que hablaban, imagino la cara de ellos como diciendo ¿Pero en donde ha estado metido este hombre en los últimos días?, todos fuimos testigo de lo que paso. Luego de escuchar a estos hombres contar todo lo sucedido por estos hombres entonces Jesús comenzó a predicarles y mucho rato después cuando Cristo oraba y partía el pan para comer miren que sucedió.

Lucas 24:31-34: Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él desapareció. Se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón mientras conversaba con nosotros en el camino y nos explicaba las Escrituras? Al instante se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron a los once y a los que estaban reunidos con ellos. ¡Es cierto! decían. El Señor ha resucitado y se le ha aparecido a Simón.

¿Alguna vez te ha sucedido has tenido un encuentro con una persona que no conoces y luego cuando lo analizas dices; Wow Esto fue Dios y no me había dado cuenta hasta ahora? Jesús está vivo, él ha resucitado, ni la muerte ni la tumba lo pudieron detener, el venció la misma muerte y ¡está vivo hoy! la tumba esta vacía, !el ha resucitado!

Al pie de la cruz

la cruz

¿Estarías dispuesto a ofrecer voluntariamente  tu hijo/hija a cambio de la libertad de un criminal confeso? ¿Lo harías sabiendo que una vez declarado culpable la sentencia es la muerte? Si, se su respuesta, no lo harías por nada del mundo, ¿Por qué una vida inocente tiene que sufrir las consecuencias de alguien que sabe que es culpable? es algo que no tiene lógica. Pero eso es precisamente lo que Dios hizo hace miles de años atrás.

En el día de hoy celebramos uno de los eventos que cambio la historia del mundo entero. Hace más de dos mil años Jesucristo fue a la cruz del calvario para que su muerte te regalara vida. Este es un evento que produce todo tipo de reacciones, unos niegan que esto jamás sucediera, otros reconocen que sucedió pero les es indiferente, otros piensan que Jesús vino a este mundo para juzgarlo y condenarlo. ¿Pero cuál fue la verdadera razón de que Cristo viniera a este mundo imperfecto? Veamos que nos dice el libro de Juan.

Juan 3:16-17: Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.

Dios vio que la humanidad se estaba perdiendo, cada día mas se alejaban de Él, no había ser humano que pudiera cambiar esto, así que Dios envió a su único hijo a salvar toda la humanidad. ¿Salvarnos de que? Del pecado y sus consecuencias, del daño físico y espiritual que el pecado causa en nosotros. Cada una de sus heridas en la cruz y camino a la cruz fueron por ti y por mi.

Isaías 53:4-7Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios, y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobré él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados. Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada uno seguía su propio camino, pero el Señor hizo recaer sobre él la iniquidad de todos nosotros. Maltratado y humilladlo, ni siquiera abrió su boca; como cordero, fue llevado al matadero; como oveja, enmudeció ante su trasquilador; y ni siquiera abrió su boca.

Toma el día de hoy para meditar y pensar cuán grande fue su sacrificio, él no tenía que hacerlo, Jesús es el hijo de Dios, Rey de Reyes y señor de señores. Entonces ¿Por qué lo hizo? La respuesta es más sencilla de la que esperas, lo hizo por amor a ti. Si El siendo el hijo de Dios estuvo dispuesto a morir por ti ¿Estarías dispuesto/dispuesta a vivir para El?

Este no es el fin de la historia, Jesús no se quedó en la tumba, la muerte no pudo retenerlo, Jesús vive Hoy, Te invito a leer la reflexión de este próximo domingo día de resurrección , Gracias Jesús!

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