Posts Tagged ‘miedo’

La punta del iceberg

Iceberg

Si alguna vez has podido ver un iceberg (tempano de hielo) aunque sea por televisión o en fotos, probablemente estarás de acuerdo en que son impresionantes. Generalmente se desprenden de un glaciar y continúan flotando por las aguas heladas.

Pero ¿Sabes que es aún más impresionante? Que por más grandes que pensamos que son, tan solo estamos viendo un 10 % del iceberg, el restante 90% permanece escondido debajo del agua.

Realmente ese 90 % que no se ve es lo que convierte en estos hermosos témpanos de hielo en algo sumamente peligroso, si no me creen solo tienen que recordar lo que sucedió con el Titanic.

A veces nuestras vidas se tornan semejantes a un iceberg, ¿Por qué? Porque muchas veces tan solo permitimos a la gente ver un 10 % de lo que realmente hay en nuestro interior, el restante 90 % lo mantenemos oculto.

Déjame explicarme un poco, lo que sucede es que muchas veces le presentamos a la gente nuestra mejor cara, pero tratamos de que no descubran ese restante 90 % que está bajo la superficie. Vamos a la iglesia los domingos y cantamos, abrazamos a nuestros hermanos, leemos la biblia y hasta quizás digamos uno que otro amen, pero ¿Qué realmente sucede en nuestras vidas el restante 90 % del tiempo? ¿Que ven en casa nuestras esposa o esposos, nuestros hijos?

Quizás podremos mantener una parte del iceberg oculta, pero no para siempre. Podemos asistir a la iglesia toda una vida, pero si no permitimos que Dios trabaje en nuestras vidas, o sea nuestra manera de actuar, de pensar, en nuestros sentimientos y actitudes, lamentablemente estamos perdiendo el tiempo.

El hecho de que asistamos a un templo aunque sea todos los días no nos convierte automáticamente en cristianos de la misma manera en que ir todos los días a un aeropuerto no nos convierte en un avión.

A veces pensamos que mantener oculto lo que realmente sucede dentro de nosotros simplemente quizás algún día lo haga desaparecer, y eso también es falso. Debe ser la tarea de cada uno de nosotros como cristianos el examinarnos día a día y entregar a Dios todas esas áreas que aún no le hemos entregado totalmente.

Proverbios 4:23: Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida.

Si no cuidamos nuestro corazón el enemigo aprovechara cada oportunidad para poner en tu corazón actitudes y pensamientos que te alejen de Dios y que a su vez terminen dañando relaciones con los que te rodean. No podemos dar lo que no tenemos, si no tenemos amor no podremos dar amor, si no tenemos compasión en nuestro corazón, será difícil que nos identifiquemos con el dolor ajeno y así sucesivamente.

¿Está interesado Dios en nuestro corazón? ¡Claro que sí! tal vez de otros podemos esconder ese 90 % del iceberg por un tiempo, pero Dios conoce todo de nosotros, el está interesado en sanar y restaurar tu corazón para que tú también puedas ayudar a sanar el corazón de los que te rodean.

Entonces ¿Qué debemos hacer? Sincerarnos delante de Dios y entregarle toda nuestra vida y permitir que Él nos examine y nos muestre las áreas a sanar, tal y como lo hizo rey David.

Salmo 139:23-24:Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.

Si entregamos nuestra vida totalmente a Dios, ya no habrá necesidad de esconder nada, Dios sanara cada área de nuestra vida y daremos fruto al ciento por ciento, inténtalo te aseguro tu vida nunca será la misma y jamás te arrepentirás.

Invierte tus talentos

invierte tus talentos

Dios nos ha bendecido a todos con diferentes talentos y habilidades. En unos esos talentos y habilidades son más notables que en otros y eso por supuesto no tiene nada malo.

Todos indudablemente tenemos talentos y habilidades, pero tristemente no todos los utilizamos o quizás no le sacamos el mejor provecho. Pero Dios puso esos talentos en nosotros por una razón muy importante, para ponerlos en uso.

Eso lo vemos ilustrado en la parábola de los 3 siervos y la ilustra usando el ejemplo de un hombre de negocios que salía a un largo viaje y reunió a 3 de sus siervos o sirvientes y les confió diferentes cantidades de bolsas de plata.

A un siervo le confió 5 bolsas, a otro siervo le confió 2  y al último siervo le confió 1 bolsa de plata y le pido que lean los siguientes versículos para que veamos el desenlace de la historia.

Mateo 25:19-29:Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. 

Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. 

 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. 

 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.

 Quítale, pues, el talento, y entrégalo al que tiene diez talentos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 

 ¿Has invertido los talentos que Dios te ha dado o los has escondido por miedo? Sabes, esta historia ilustra de manera precisa lo que un día Dios hará con nosotros.

Es responsabilidad de cada uno de nosotros de usar sabiamente los talentos que Dios nos regaló. A veces creemos que tenemos poco talento comparado con otros, pero lo que ilustra esta historia es que al que se le confía talentos sean pocos o muchos, si los invierte con sabiduría, tendría el privilegio que se confiaría más talentos, más habilidades y responsabilidades, más influencia y sí, porque no, más dinero.

Si en lo poco eres fiel y lo inviertes sabiamente, Dios sin lugar a dudas te dará confiara más.

Llegará el momento en que ya sea cuando nos toque partir de este mundo o cuando un día el venga a buscar su pueblo estaremos delante de Dios y Él nos dirá “cuéntame”, ¿Qué hiciste con los talentos y habilidades que te di?

Si los pusiste en uso, si los aprovechaste y fuiste de bendición a otros te dirá “muy bien hijo mío o hija mía, te ¡felicito¡ pero si decidiste no usarlos sabiamente o simplemente guardaste tus talentos y no los usaste ¿ Que le dirás a Dios?

Así que sea que tengas muchos talentos o tengas uno solo, úsalo inviértelo y veras que lo que tienes será multiplicado.

Estamos disponibles para ofrecer talleres o conferencias en tu actividad o iglesia, comunícate con nosotros para más información.  Email: jrberrios28@gmail.com , Facebook https://www.facebook.com/jrberriosblog o Twitter: https://twitter.com/jrberrios28

 

Esta batalla no es tuya

esta batalla no es tuya

¿Alguna vez te has sentido atemorizado,molesto o frustrado porque se ha levantado contra ti un enemigo o una situación que no sabes cómo vencer?

No eres el único o la única que te ha sucedido, comparto ese sentimiento contigo. Es más, te puedo decir que así me siento ahora mismo. Se ha levantado un gran enemigo el cual no sabes cómo derrotar ¿Qué debo hacer?

Afortunadamente la biblia nos ofrece múltiples ejemplos de hombres y mujeres que enfrentaron situaciones que hoy nos son de ejemplo cuando se levanta un enemigo o una situación en contra nuestra. Hoy te quiero escribir acerca del rey Josafat.

2 Crónicas 20:1-4: Después de esto, los moabitas, los amonitas y algunos de los meunitasle declararon la guerra a Josafat,y alguien fue a informarle: «Del otro lado del Mar Muerto y de Edom viene contra ti una gran multitud. Ahora están en Jazezón Tamar, es decir, en Engadi.  Atemorizado, Josafat decidió consultar al Señor y proclamó un ayuno en todo Judá. Los habitantes de todas las ciudades de Judá llegaron para pedir juntos la ayuda del Señor.

Como puedes ver en estos versículos, no se levantó uno ni dos enemigos contra Josafat, sino que tres ejércitos enemigos se pusieron de acuerdo para atacarlos.

La biblia no nos dice que inmediatamente Josafat se levantó y salió a pelear contra sus tres enemigos, la biblia no nos dice que le restó importancia, sino que nos deja saber que Josafat sintió miedo, pero en vez de huir fue a consultar con Dios y proclamo un ayuno.

Veamos algunas de las palabras de Josafat a Dios.

2 Crónicas 20:6-7 y 10-12: Señor, Dios de nuestros antepasados, ¿no eres tú el Dios del cielo, y el que gobierna a todas las naciones? ¡Es tal tu fuerza y tu poder que no hay quien pueda resistirte!¿No fuiste tú, Dios nuestro, quien a los ojos de tu pueblo Israel expulsó a los habitantes de esta tierra? ¿Y no fuiste tú quien les dio para siempre esta tierra a los descendientes de tu amigo Abraham? 

Cuando Israel salió de Egipto, tú no le permitiste que invadiera a los amonitas, ni a los moabitas ni a los del monte de Seír, sino que lo enviaste por otro camino para que no destruyera a esas naciones. ¡Mira cómo nos pagan ahora, viniendo a arrojarnos de la tierra que tú nos diste como herencia! Dios nuestro, ¿acaso no vas a dictar sentencia contra ellos? Nosotros no podemos oponernos a esa gran multitud que viene a atacarnos. ¡No sabemos qué hacer! ¡En ti hemos puesto nuestra esperanza!

¿Qué Dios le dijo a Josafat?

2 Crónicas 20:16-17: Mañana, cuando ellos suban por la cuesta de Sis, ustedes saldrán contra ellos y los encontrarán junto al arroyo, frente al desierto de Jeruel. 

Pero ustedes no tendrán que intervenir en esta batalla. Simplemente, quédense quietos en sus puestos, para que vean la salvación que el Señor les dará. ¡Habitantes de Judá y de Jerusalén, no tengan miedo ni se acobarden! Salgan mañana contra ellos, porque yo, el Señor, estaré con ustedes.

Hay ocasiones en que nos sentiremos en un callejón sin salida cuando venga el enemigo en nuestra contra, sentiremos temor. Pero lo mejor que podemos hacer es ir delante de Dios y clamar a Él. Habrá ocasiones en que Dios nos dirá “sal y pelea porque Yo estaré contigo” en otras ocasiones nos dirá lo mismo que dijo Josafat en el versículo 15, Así dice el Señor: “No tengan miedo ni se acobarden cuando vean ese gran ejército, porque la batalla no es de ustedes sino mía.

¿Qué será lo que asegurará nuestra victoria delante del enemigo? Veamos que hizo el ejército de Josafat.

2 Crónicas 20: 21-23: Josafat designó a los que irían al frente del ejército para cantar al Señor y alabar el esplendor de su santidad con el cántico: Den gracias al Señor; su gran amor perdura para siempre.

Tan pronto como empezaron a entonar este cántico de alabanza, el Señor puso emboscadas contra los amonitas, los moabitas y los del monte de Seír que habían venido contra Judá, y los derrotó. De hecho, los amonitas y los moabitas atacaron a los habitantes de los montes de Seír y los mataron hasta aniquilarlos. Luego de exterminar a los habitantes de Seír, ellos mismos se atacaron y se mataron unos a otros.

Sea cual sea el enemigo que estés enfrentando, pon tu confianza en el Señor y comienza a alabarlo, decide alabar a Dios a pesar de tu situación. No te digo que sera fácil adorarlo en medio de tu batalla, es más, te puedo asegurar que el enemigo lo menos que desea es que alabes a Dios, pero aun así decide alabarlo, no por lo que te pueda dar no por lo que ves, sino por lo que Dios es, un Dios de amor y de poder que peleara por ti.

Estamos disponibles para ofrecer talleres o conferencias en tu actividad o iglesia, comunícate con nosotros para más información.  Email: jrberrios28@gmail.com , Facebook https://www.facebook.com/jrberriosblog o Twitter: https://twitter.com/jrberrios28

Vasijas Vacías

vasijas vacias

¿Alguna vez has estado en una situación donde no hay salida? ¿Dónde parece que gastaste todos los recursos, todas tus opciones y ya no queda nada? Yo he estado ahí en muchas ocasiones, quizás puedo decir que ahí me encuentro hoy según escribo estas líneas.

Esos son los momentos en que deseo rendirme, donde he dicho no hay nada más que hacer, al menos, no hay nada que yo pueda hacer, pero eso no quiere decir que Dios no pueda hacer nada, al contrario, es en esos momentos en que Dios dice ¿ Ya lo intentaste todo según tus fuerzas y según tus recursos? Ahora me toca a mí actuar.

Para ilustrarte lo que me refiero vamos a leer los siguientes versículos.

2 Reyes 4:1-7: Cierto día, la viuda de un miembro del grupo de profetas fue a ver a Elíseo y clamó: Mi esposo, quien te servía, ha muerto, y tú sabes cuánto él temía al Señor; pero ahora ha venido un acreedor y me amenaza con llevarse a mis dos hijos como esclavos.

¿Cómo puedo ayudarte? preguntó Elíseo. Dime, ¿qué tienes en tu casa? No tengo nada, solo un frasco de aceite de oliva contestó ella. Entonces Elíseo le dijo: Pídeles a tus amigos y vecinos que te presten todas las jarras vacías que puedan. Luego ve a tu casa con tus hijos y cierra la puerta. Vierte en las jarras el aceite de oliva que tienes en tu frasco y cuando se llenen ponlas a un lado.
Entonces ella hizo lo que se le indicó. Sus hijos le traían las jarras y ella las llenaba una tras otra. ¡Pronto todas las jarras estaban llenas hasta el borde!
Tráeme otra jarra —le dijo a uno de sus hijos. ¡Ya no hay más! le respondió.  Al instante, el aceite de oliva dejó de fluir. Cuando ella le contó al hombre de Dios lo que había sucedido, él le dijo: «Ahora vende el aceite de oliva y paga tus deudas; tú y tus hijos pueden vivir de lo que sobre.
Esta viuda ya no tenía nada, en ese tiempo solo los hombres trabajaban, y al morir su esposo había quedo también desamparada económicamente. Ante su realidad clamo por ayuda al profeta Elíseo porque no quería perder lo único que le quedaba, sus hijos.

Probablemente en algún momento has estado sintiéndote como esta pobre mujer, sin recursos, sin salida sin esperanza, pero Dios no deja sus hijos desamparados.  Así como Dios suplió la necesidad de esta mujer, Él puede suplir la tuya, ¿Que necesita? Vasijas vacías para poder llenarlas de su bendición.

¿ Que significa vasijas vacías? Vacías de nosotros mismos, de nuestro Yo, de hacer las cosas según nuestras fuerzas y permitir que Dios nos llene de Él. Así mismo como lo dijo un día Juan el Bautista a Jesús “ El necesario que yo mengue para que Él crezca.

Esto no lo digo por decirlo, sino porque lo estoy viviendo, si tú también estás viviendo una situación similar te invito a que entregues tus vasijas vacías a Dios y permitas que Él las llene con el aceite de su unción, de su bendición, de su sabiduría y su dirección. Si permites que vaciarte de ti y llenarte de Él, todo estará bien, Dios te bendiga.

https://www.facebook.com/jrberriosblog https://twitter.com/jrberrios28

Mirando lo que no se ve

mirando lo que no se ve

La mayor virtud de un cristiano es la Fe. Mucho escuchamos hablar acerca de la Fe y que tenemos que tener Fe, pero ¿Qué es la Fe? Podemos decir que una definición sencilla de Fe es que es una actitud constante de confianza y dependencia de Dios

La gran pregunta es ¿Cómo vivimos una vida de Fe? Vamos a ver que nos dice el Apóstol Pablo acerca del tema.

2 Corintios 4:18:Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre.

Creo que este versículo sigue siendo igual de relevante hoy día como lo fue hace miles de años atrás. ¿Hay alguien que me pueda decir que no ha pasado o está pasando por dificultades? Estoy seguro que no.

Todos en diferentes etapas de la vida enfrentaremos dificultades y es en medio de esas dificultades que nuestra Fe se pone a prueba. En este versículo Pablo nos reta a no mirar nuestras dificultades, a no mirar nuestras circunstancias actuales, sino a mirar lo que no vemos.

¿Suena contradictorio? Si, quizás en cierto sentido lo es, pero de eso se trata la Fe, en no mirar nuestra realidad física sino mirar nuestra realidad espiritual. Dios es un Dios de promesas y una de las promesas que más me conforta es saber los planes de Dios para mí y para ti.

Jeremías 29:11: Pues yo sé los planes que tengo para ustedes dice el Señor. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.

Yo no sé a ti, pero a para mí el saber que los planes que Dios tiene para mi son planes de bien y para darme un futuro y una esperanza me llena de mucha Fe.

Pero la Fe no solo la necesitamos cuando pasamos por momentos difíciles, sino que la necesitamos en todo momento. La Fe es el combustible de todos los que creemos en Dios.

Sea cual sea tu situación, Yo hoy te reto a vivir una vida de Fe. Recuerda que para vivir por Fe no miramos lo que tenemos frente a nuestros ojos porque todo eso es incierto y temporero, sino que miramos lo que no vemos con los ojos físicos, pero si con los ojos espirituales, lo que Dios nos prometió.

¡Dios te bendiga!

Únete a mis paginas de Redes Sociales!. https://twitter.com/jrberrios28 y https://www.facebook.com/jrberriosblog

http://instagram.com/jrberrios28

Mala Hierba

mala hierba

Alguna vez te has preguntado ¿De dónde salió esta situación? ¿ Por qué? No entiendo porque sucedió esto. Hay ocasiones en que hemos estado dando lo mejor de nosotros, donde hemos dado nuestro 100 %, donde hemos hecho el máximo para obedecer y cumplir la voluntad de Dios y de repente surge una situación, un problema aparentemente de la nada y no comprendes porque si has sembrado con amor te pagan con maldad.

Sabes en estas situaciones nos sentamos a analizar y no encontramos muchas veces las razones del porqué. Es importante recordar que cuando servimos a Dios tenemos un enemigo espiritual que es más real que uno de carne y hueso, su nombre es Satanás. Si tu vida está agradando y sirviendo a Dios, te aseguro que está muy molesto contigo y conmigo y hará lo indecible por hacer tu vida de cuadritos.

Jesús lo explico en una parábola de esta manera: «El reino del cielo es como un agricultor que sembró buena semilla en su campo. Pero aquella noche, mientras los trabajadores dormían, vino su enemigo, sembró hierbas malas entre el trigo y se escabulló. Cuando el cultivo comenzó a crecer y a producir granos, la maleza también creció.

 Los empleados del agricultor fueron a hablar con él y le dijeron: “Señor, el campo donde usted sembró la buena semilla está lleno de maleza. ¿De dónde salió?”. “¡Eso es obra de un enemigo!”, exclamó el agricultor. “¿Arrancamos la maleza?”, le preguntaron.

“No contestó el amo, si lo hacen, también arrancarán el trigo. Dejen que ambas crezcan juntas hasta la cosecha. Entonces les diré a los cosechadores que separen la maleza, la aten en manojos y la quemen, y que pongan el trigo en el granero”». (Mateo 13:24-30)

El enemigo es astuto y aprovechara cualquier momento para sembrar esa mala hierba en tu vida, en tu trabajo o ministerio. Esa mala hierba puede venir disfrazada de un problema, una situación o como suele venir, a través de una persona.

Cuando ves la situación y la analizas te podrás dar cuenta que es un claro ataque del enemigo con la intención de hacerte daño y echar a perder tu cosecha. Nuestro deseo seria arrancarla de raíz inmediatamente, pero debemos tener cuidado porque podemos echar a perder nuestra cosecha.

El consejo que Jesús nos da a través de esta parábola es que tengamos paciencia, llegara el momento en que Él nos dirá es el tiempo indicado de arrancar la mala hierba. Es más, estoy seguro que Él mismo se encargara de quitarla de nuestro camino. Mientras tanto encarguémonos de cuidar y alimentar nuestra cosecha. Si lo hacemos Dios no permitirá se eche a perder lo que con tanto amor hemos sembrado.

 

Toalla en mano

toalla en mano

Jesús es el maestro por excelencia. Durante su corta vida en la tierra y sus tres años de ministerio nos enseña tantas cosas acerca de Dios y de la vida que nos son hoy de bendición a todos los que le servimos.

Una de las principales enseñanzas que Jesús nos demostró fue acerca del servirnos los unos a los otros.

Juan 13:5: y echó agua en un recipiente. Luego comenzó a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: Señor, ¿tú me vas a lavar los pies a mí? Jesús contestó: Ahora no entiendes lo que hago, pero algún día lo entenderás.

Pedro no podía entender porque Jesús siendo el maestro, como Jesús siendo su líder y siendo el hijo de Dios se rebajaba a lavarles los pies. Ni en ese tiempo ni en el actual es una tarea agradable lavarle los pies a nadie.

Específicamente en ese tiempo los pies siempre estaban sucios ya que caminaban largas distancias en sandalias y donde vivían era un lugar arenoso o con muchos lugares secos.

Ni su posición ni la condición de los pies de sus discípulos era importante para Jesús, así que toalla en mano se dio a la tarea de lavarles los pies a sus discípulos. Como siempre suele suceder, vemos que Pedro levanta la voz de protesta diciendo que no se dejaría lavar los pies por el maestro.

Puedo ver a Jesús cuando le decía “muchacho, en estos momentos no entiendes porque lo hago, pero ya verás que en su momento lo vas a entender”.

Luego de finalizar de lavarle los pies a cada uno de sus discípulos, Jesús dijo lo siguiente.

Juan 13:13-16: ¿Entienden lo que acabo de hacer? Ustedes me llaman “Maestro” y “Señor” y tienen razón, porque es lo que soy. Y, dado que yo, su Señor y Maestro, les he lavado los pies, ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Les di mi ejemplo para que lo sigan.

Hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes. Les digo la verdad, los esclavos no son superiores a su amo ni el mensajero es más importante que quien envía el mensaje

Jesús les demostró a sus discípulos que el servir no es para los que no tienen una posición, que el servir no te hace menos importante, sino que el servir al prójimo es tarea de todos.

Jesús les recalca ¿Ustedes me llaman maestro? Esta es la enseñanza que les quiero mostrar, nunca olviden el servir a su hermano o hermana.

Si sirves a Jesús, no puedes pasar por alto esta enseñanza. Recuerda que no solo en este pasaje, sino a través de todo el ministerio de Cristo vemos la importancia de servir.

Haz lo que sea necesario para adoptar la tarea de servir a otros en tu vida y ministerio. Si lo haces, estas siguiendo el ejemplo del hijo de Dios.

Encuentros con Jesús

encuentros con Jesús

¿Alguna vez has mirado a alguien y has dicho “Esta persona no tiene esperanza de ser visitada por Dios”?

A veces el ser humano cree que tiene la capacidad de decidir quien es digno o no de merecer la misericordia de Dios y su perdón pero eso no es algo que nos toca decidir a nosotros.

A través de todos los evangelios Jesús nos demuestra una y otra vez que Él no ve las personas como tú y yo las vemos. Uno de los ejemplos más conocidos acerca de esto lo es el encuentro de Zaqueo con Jesús.

Quizás te preguntaras ¿Y quién era Zaqueo? Pues nuestro amigo Zaqueo era un recaudador de impuestos de profesión. En esa época ser recaudador de impuestos era considerado una de los oficios más sucios y desprestigiados de ese tiempo. Tanto así que se puede decir que ser recaudador de impuestos era peor a ser  un pecador.

¿Por qué? Los recaudadores de impuestos eran considerados como traidores, ya que eran en su mayoría judíos contratados por el gobierno romano para cobrar sus impuestos.

¿Cuál era su recompensa? Abusaban de su poder y no solo cobraban el impuesto adeudado al gobierno romano, sino que podían cobrar altas cantidades por encima de la deuda y quedarse con ellas, por lo tanto eran muy ricos económicamente.

Un día mientras Jesús caminaba en la ciudad de Jericó en medio de la multitud, Zaqueo se subió a un árbol para ver a Jesús ya que según nos dice el evangelio de Lucas, era muy bajo de estatura.

Quizás Zaqueo pensó que ese era lo más cerca que vería a Jesús, pero el hijo de Dios tenía otra idea en mente. Contra todos los pronósticos, Jesús paso entre medio de la multitud y llego hasta donde Zaqueo.

Lucas 19:5-7: ¡Zaqueo! le dijo, ¡baja enseguida! Debo hospedarme hoy en tu casa». Zaqueo bajó rápidamente y, lleno de entusiasmo y alegría, llevó a Jesús a su casa; pero la gente estaba disgustada, y murmuraba: «Fue a hospedarse en la casa de un pecador de mala fama

Durante su tiempo en la tierra Jesús logro causar el enojo de muchos religiosos por confesar ser el hijo de Dios y porque no tenía la misma visión de la vida de muchos de ellos. Jesús siempre busco la manera de acercarse a aquellos que la gente pensaba no tenian ninguna probabilidad de acercarse a Dios.

Jesús llego hasta este hombre tan odiado y le dijo que quería ir a su casa. Luego de este encuentro, nuestro amigo Zaqueo decidió dar la mitad de su fortuna a los pobres y devolver hasta cuatro veces la cantidad que se había robado en impuestos.

¿Sabes porque Zaqueo tomo esta decisión? Porque cuando Cristo llega a la vida de alguien esa persona jamás puede volver a ser la misma. Jesús se acercó a Zaqueo con amor y viendo en él lo que a simple vista los demás no podían ver.

Donde los demás veían un ladrón, Jesús veía una persona generosa. Así mismo sucede contigo y conmigo, Jesús ve en ti y en mi lo que otros no pueden ver.

Si has tenido un encuentro con Jesús, ¿Cómo ese encuentro cambio tu vida? Si no te has encontrado con Él, hoy es el día perfecto, solo confiésale sinceramente que lo necesitas y veras como cambia tu vida luego de ese encuentro con Jesús.

Abre tus ojos

abre bien tus ojos

Estoy seguro que has escuchado la anécdota del vaso lleno hasta la mitad ¿Cómo lo ves? ¿Medio lleno o medio vacío? La manera en que vemos o no vemos las cosas dice mucho acerca de nuestra Fe. Claro, eso no significa ser ilusos o tratar de aparentar algo que no es.

Pero muchas veces nos enfocamos solo en lo negativo que estamos pasando y no nos percatamos que en medio de esa situación Dios está moviéndose a nuestro favor. Hay un tremendo ejemplo de una situación similar de un joven que vivió en los tiempos del profeta Elíseo.

2 Reyes 6:15-17: Al día siguiente, cuando el sirviente del hombre de Dios se levantó temprano y salió, había tropas, caballos y carros de guerra por todos lados. ¡Oh señor! ¿Qué vamos a hacer ahora? gritó el joven a Elíseo.

¡No tengas miedo! le dijo Elíseo. ¡Hay más de nuestro lado que del lado de ellos! Entonces Elíseo oró: «Oh Señor, ¡abre los ojos de este joven para que vea!».

Así que el Señor abrió los ojos del joven, y cuando levantó la vista vio que la montaña alrededor de Elíseo estaba llena de caballos y carros de fuego.

¡ Wow ¡ ¿Cuántas veces has vivido una situación similar? Lo que ves es una ejercito enemigo que está en posición de ataque y no sabes que vas a hacer. Piensas que llego el fin, que de esta situación nadie te pude salvar.

Hasta que de repente Dios abre tus ojos y te permite ver que el que pelea de tu lado es mucho más grande y poderoso que el que está contra ti. Sabes, Dios protege  a sus hijos cuando están obrando en integridad y se mantienen buscando su voluntad.

Si estás viviendo una situación en donde parece que nada está a tu favor, pide a Dios que abra tus ojos espirituales y que te permita ver como Él está peleando por ti. Te aseguro que una vez abras tus ojos espirituales veras que a pesar de la situación, Él que está contigo es más grande que el que está contra ti.

No bajes los brazos

no bajes los brazos

Ninguna institución puede prevalecer si no hay unidad. Si analizamos las empresas más exitosas, podemos notar que uno de los comunes denominadores es una misma visión y un equipo que trabaja por un mismo propósito

Pues ese mismo principio es verdad para la iglesia cristiana. Donde no hay unión, hay desunión, donde no hay una misma visión hay división. El Apóstol Pablo dijo lo siguiente a la iglesia de Corinto…

Amados hermanos, les ruego por la autoridad de nuestro Señor Jesucristo que vivan en armonía los unos con los otros. Que no haya divisiones en la iglesia. Por el contrario, sean todos de un mismo parecer, unidos en pensamiento y propósito (1 Corintios 1:10)

Hay momentos en que como seres humanos, como líderes, como pastores, como padres y esposos que somos nos sentiremos cansados en medio de las diferentes batallas que enfrentamos cada día, es ahí cuando entran en escena nuestros amigos y hermanos en la Fe para ayudarnos.

Algo parecido vivió Moisés cuando el pueblo de Dios tuvo que salir a pelear con los amalecitas, un pueblo que quería destruir los israelitas.

 Josué hizo lo que Moisés le ordenó, y salió a pelear contra los amalecitas. Mientras tanto, Moisés, Aarón y Hur subieron a lo alto del monte. 

Cuando Moisés levantaba su brazo, los israelitas dominaban en la batalla; pero cuando lo bajaba, dominaban los amalecitas. Pero como a Moisés se le cansaban los brazos, tomaron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentara en ella. Luego Aarón y Hur le sostuvieron los brazos, uno de un lado y el otro del otro.

De esta manera los brazos de Moisés se mantuvieron firmes hasta que el sol se puso, y Josué derrotó al ejército amalecita a filo de espada. (Éxodo 17:8-13)

La estrategia de batalla era Josué salía al campo de batalla y Moisés al tope de la montaña orando con sus manos levantadas a Dios por una victoria. Pero luego de varias horas a Moisés se le cansaron sus brazos y tuvo que bajarlos.

En el momento que Moisés tenía que bajar sus brazos, los amalecitas dominaban la batalla. Aparentemente esta escena se repitió varias veces hasta que ya Moisés no podía levantar sus brazos.

Fue en ese momento en que Hur y Aaron tomaron una piedra, sentaron a Moisés y ellos sostuvieron sus manos hasta que Dios les dio la victoria.

Sabes, habrán momentos en que tú también estés librando una dura batalla, esta batalla puede ser emocional, física o espiritual. Probablemente has gastado ya todas tus fuerzas y has tenido que bajar temporeramente tus brazos.

Pero es en esos momentos que como el ejército de Dios, nuestros hermanos en la Fe entran en escena a levantar nuestros brazos. Si eres padre o madre, esposo o esposa, líder en una empresa, líder o pastor, este principio te aplica. Procuremos ante todo la unidad no la división.

Esa unión, ese trabajar como un solo equipo enfocados en el plan de Dios es el que nos garantizara la victoria.

 

Powered by WordPress
%d bloggers like this:
googled17ffe9d777f6a44.html www.hypersmash.com