¿Quién? ¿Yo?

“Todas las personas de Fe que conozco son pecadores, gente que duda, ejecutores disparejos. Tenemos seguridad no porque estemos seguros de nosotros mismos, sino porque confiamos en un Dios que está seguro de nosotros” Eugene Peterson 

Una de las luchas internas con las que más difícil se me hizo batallar fue con la inseguridad y el temor. Dios siempre ha creído en mí, pero yo no creía que Dios podía usar alguien como yo, ante su llamado para mi vida decia ¿Quién? ¿Yo?. Mi propia perspectiva era que yo era un joven sin talento, sin dones, sin nada que lo hiciera distinguirse entre la multitud.

En su libro Manual práctico para Consejería juvenil, Esteban Borghetti nos habla de dos elementos importantes en la vida de cada joven, el auto concepto y la autoestima. Esteban nos dice que El auto concepto son las creencias que una persona tiene sobre sí misma. Este auto concepto puede ser positivo o negativo.

Claramente, quienes tienen un auto concepto positivo desarrollaran una buena autoimagen y una buena autoestima a diferencia de aquellos que tienen un auto concepto negativo que a su vez desarrollan una mala imagen de sí mismo y por supuesto una baja autoestima.

Una baja autoestima a su vez desarrollara una serie de síntomas que pudieran influir en la conducta de la persona. Algunos de estos síntomas son la sensibilidad a la crítica, una respuesta inadecuada a los halagos, son sus peores críticos, tienen una tendencia a sentir compasión por ellos mismos, desarrollan sentimientos de persecución, sentimientos negativos a lo que consideran es su competencia y sienten una tendencia al distanciamiento y la timidez.

Generalmente cuando un joven piensa que no tiene valor alguno, pierde su amor propio y a su vez piensa que nadie lo ama ni lo amara. Deciden abandonar sueños que el mismo Dios ha puesto en su corazón, sueños nacidos en el mismo corazón de Dios porque sienten que no hay razones para seguir adelante en la vida.

El enemigo atacará tus pensamientos, tú autoestima y tratará de hacerte creer que tú no tienes ningún valor, pero no le creas ni una sola palabra, no prestes atención a ninguno de esos pensamientos de menosprecio.

Pero Dios nos mira con unos ojos muy distintos a los que nosotros mismos nos miramos, de la manera en que Dios piensa en ti no se compara a como nadie más piensa en ti. Luego que Dios le hace su llamado a Jeremías y él le presenta sus dudas, Dios les ofrece una palabra de aliento poderosa, veamos;

Jeremías 1:8: No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.

Es cierto que el oficio profético de Jeremías estaba lleno de riesgos, pero Jeremías no debía tener miedo de ellos, tendría mucha gente en su contra, recibiría amenazas, pero por muy grandes que parezcan y por muy altos que estén, pues Dios sería su protector: «porque estoy contigo para librarte, dice Jehová».

Los que hablan en nombre del Rey de reyes, y con la autoridad que han recibido de Él, no tienen por qué temer las amenazas del ser humano, porque cuando Dios llama, Dios respalda.

Tal y como le sucedió a Jeremías, cuando era un adolescente  a mi Dios ya me había hablado, ya me había indicado claramente que Él tenía un propósito con mi vida, pero Yo no lo podía creer. El solo pensar en hablar delante de otras personas me hacía sudar y temblar, dentro de mí dudaba mucho que pudiera alcanzar el propósito de Dios para mi vida.

El diccionario bíblico define la palabra temor como una actitud de ansiedad o angustia, causada por la preocupación ante una amenaza contra el futuro. Yo no solo estaba atemorizado de mi futuro, sino que me atemorizaba mi presente.

La primera mención del temor en la Biblia se relaciona con la desobediencia de Adán (Gen 3:10) y su temor a las consecuencias de su pecado. El libro de Génesis nos deja saber que una vez Adán desobedeció a Dios y pecó, su primera reacción fue esconderse por temor. Podemos decir que en sí el temor es consecuencia como castigo del pecado, la única manera segura de conquistar el temor es por medio de la Fe.

Existen innumerables temores en la vida del ser humano, a través de los años el temor a hablar en público y a la muerte se han mantenido en la lista de los temores más populares.

De acuerdo a un reportaje realizado por la conocida revista Cosmopolitan en Agosto del 2015 los 5 temores más comunes entre los jóvenes son:

  1. La Soledad
  2. Perder un ser querido
  3. A que conozcan tu verdadero yo
  4. A sufrir
  5. A no ser lo suficientemente bueno

En mi experiencia personal, Dios en su fidelidad en algún momento me permitió ver alguna señal que le pedí como confirmación porque realmente solo tenía 11 años cuando lo conocí, pero mientras iba madurando y creciendo seguí pidiendo señales, llegó el momento en que Dios me decía “ No me pidas más señales, necesito que confíes en mí”

Quizás precisamente eso es lo que Dios te está pidiendo a ti. Tal vez por algún tiempo has evitado el llamado o el reto de Dios para tu vida y según lees estas líneas, Él te está diciendo, es tiempo que confíes en mí y des un paso de Fe.

Hoy te invito a confiar en Dios y recordar que Dios te capacitara y que tu llamado o misión en la vida no se trata de ti, se trata de Dios. Todo lo que él El te permita alcanzar será para traer gloria y honra a su nombre.

Así que cierro estas líneas nuevamente invitándote a vencer el temor y confiar en el Dios que nunca falla, bendiciones.

Un poco más acerca de mi

Pastor del ministerio de jóvenes Grace Connection” del Centro Cristiano Gracia y Verdad del pueblo de Yabucoa, Puerto Rico, esposo y papá, predicador y blogger .

Para invitaciones pueden hacerlo a mi email jrberriosministries@gmail.com, nos pueden seguir en todas las redes sociales como JR Berrios Ministries

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