Cuando Dios sale a nuestro encuentro

El libro de Génesis nos relata una historia de la vida real de un par de gemelos que luchaban en el vientre. Ya dios había determinado bendecir a Jacob, pero Jacob decidió tratar de alcanzar la bendición de Dios por sus propios esfuerzos. ¿Cuantos saben que siempre que intentamos obtener algo por nuestros propios esfuerzos y sin ayuda de Dios nos quedamos cortos?

Así, Jacob no esperó a la intervención de Dios, sino que se mostró dispuesto a recurrir a cualquier táctica y fraude para obtenerlo por sí mismo, no creyendo que Dios al final movería todo conforme a Su voluntad si esperaba en Él.

Jacob soborno a Esaú y le cambio sus derechos de hijo mayor por un plato de sopa. Hay veces que nosotros somos como Esaú, cambiamos  lo mejor por lo bueno, cambiamos una bendición a largo plazo, por la satisfacción inmediata. (Pero eso es tema para otro mensaje).

Luego más tarde cuando Isaac quería dar su bendición a Esaú, Rebeca aviso a Jacob e hicieron juntos un plan para engañar al pobre Isaac que estaba bien viejito y ya no veía. Solía culpar a Rebeca por sonsacar al nene, hasta que un día me di cuenta que cuando esto paso Jacob tenía alrededor de 63 años, o sea, era un hombre.

Jacob tuvo que huir porque Esaú prometió matarlo, y cuando tu hermano mayor es un cazador experto y le acabas de robar su parte dela herencia, hay que tomarlo en serio.

Dios sale a nuestro encuentro: Génesis 28: 10-19 

Jacob no estaba buscando a Dios, el simplemente estaba huyendo de los problemas que el mismo se causó y que le podían costar la vida. Mientras dormía en su almohada de piedras Dios se le aparece en un sueño y lo primero que le dice es “Yo estoy contigo”,  prometió bendecirlo a él y a su descendencia y a pesar de que el mismo se buscó lo que le estaba pasando, Dios prometió protegerlo y le prometió que un día volvería a su tierra y que nunca lo abandonaría.

Qué bueno que Dios no piensa como nosotros porque nosotros le hubiéramos dado la espalda a Jacob por ladrón y mentiroso.

Muchos de nosotros probablemente estuvimos en una situación similar a la de Jacob, Dios salió a nuestro encuentro cuando más lo necesitábamos a pesar de que nosotros no lo estábamos buscando. Así es nuestro Dios. Cuando una oveja se pierde, deja las 99 para buscar a la oveja que se había perdido.

Después de que Dios se encuentra con Jacob en Betel, el sigue su camino. Llega a casa de su tío Laban, se trabaja 7 años para casarse con Rebeca, organizan la boda, se casa y al otro día cuando amanece y despierta y mira para el lado se lleva el susto de su vida porque al lado suyo no estaba Rebeca estaba Lea, el engañador, había sido engañado. Así que tuvo que trabajar 7 años más por Rebeca.

En todo esto Dios continuaba trabajando en la vida de Jacob, cuando Dios llega a nuestra vida hay cambios que los veremos inmediatos, pero hay cosas en las que Dios trabaja por medio de procesos que en ocasiones pueden tardar hasta años.

Pero si seguimos leyendo los siguiente capítulos de Génesis podemos ver que Dios comenzó a bendecir a Jacob, y el empezó a prosperar. Sus ovejas, ganados, camellos etc. comenzaron a multiplicarse y eso lo convirtió en un hombre prospero. Tuvo hijos.

Pero seguía con las diferencias con su suegro y sintió que era el momento de volver a casa, a ese mismo lugar del que había huido hacia 20 años. Cuando le informa a su suegro Laban que quería regresar a casa y llevarse sus esposa, sus hijos, los sirvientes y todas sus posesiones, Laban ingenio un plan para convencerlo a quedarse, Laban sabía que perdería demasiado si Jacob se iba.

Jacob vuelve a soñar y Dios se le vuelve a revelar en sueños y en Génesis 31: 13: Yo soy el Dios que se te apareció en Betel, el lugar donde ungiste la columna de piedra y me hiciste el voto. Ahora prepárate, sal de este país y regresa a la tierra donde naciste”.

Luego de esto Jacob se ingenió un plan para distraer a su suegro y tomo su familia, sus sirvientes y todas sus posesiones y salió de regreso a su tierra, después de 20 años. ¿Qué le esperaría? ¿Seguiría su hermano Esaú con deseos de matarlo? ¿Vivirán aun sus padres? Muchas preguntas pasando por la mente de Jacob.

Hay veces que Dios nos pide regresar a ese lugar, a esa situación a ese recuerdo del que habíamos estado huyendo. No para dañarnos no para herirnos, sino para cambiar el recuerdo, para cambiar la persona, para cambiar la situación y hacer todas las cosas nuevas.

Both comments and pings are currently closed.
Powered by WordPress
googled17ffe9d777f6a44.html www.hypersmash.com