El rugido de la lluvia

Vivo en una isla tropical y el sol y el calor son la orden del día. Pero cuando tenía 15 años llego un calor muy fuerte y para empeorar las cosas, dejo de llover por unos 2 o 3 meses corridos.

Esto causo que las 2 represas de donde se le suple el agua a la isla comenzaran a descender a niveles peligrosos. Tanto así que fue necesario declarar un racionamiento, o sea, iban a limitar los días en que nuestros hogares recibirían agua.

¿Qué consecuencias trajo el racionamiento? Limitaba las tareas diarias ya que era más difícil cocinar, lavar ropa, bañarse, etc. La situación se extendió por unos 6-7 meses que se sintieron muy largos, cuando por fin comenzó a llover y todo regreso a la normalidad.

Algo similar sucedió en los tiempos del profeta Elías, pero no dejo de llover por casualidad, sino porque Elías oro para que así fuera porque su pueblo había dado la espalda a Dios y comenzó a adorar a otros dioses.

Luego de tres años y medio sin llover, Elías se enfrentó a los profetas del dios Baal y los venció. Ya era tiempo de comenzar a orar por lluvia.

1 Reyes 18: 41-45: Luego Elías dijo a Acab: «Vete a comer y a beber algo, porque oigo el rugido de una tormenta de lluvia que se acerca». Elías, en cambio, subió a la cumbre del monte Carmelo, se inclinó hasta el suelo y oró con la cara entre las rodillas. 

Luego le dijo a su sirviente: Ve y mira hacia el mar. Su sirviente fue a mirar, y regresó donde estaba Elías y le dijo: No vi nada. Siete veces le dijo Elías que fuera a ver.Finalmente, la séptima vez, su sirviente le dijo: Vi una pequeña nube, como del tamaño de la mano de un hombre, que sale del mar.

La Fe de Elías era una fuera de lo común, estaba convencido que Dios seria fiel y contestaría su oración por lluvia ¿Cómo no estarlo? Si Dios siempre ha sido fiel! Hay 3 puntos que quiero destacar hoy.

Aunque no veas nubes, no te rindas: Elías se postro y metió su cabeza entre sus rodillas, una postura de súplica. ¿Tendría alguna duda Elías de que Dios contestaría su oración? Yo no creo que tuviera dudas. Elías dijo al rey Acab que avanzara porque escuchaba lluvia ¿Dónde la escuchaba si no había ni tan solo una nube? Lo escuchaba por Fe.

El tamaño de tus oraciones determina el tamaño de tu Dios”.  Tenemos que aprender a hacer oraciones atrevidas. Para nuestro Dios no hay imposibles, ¿Lo crees? Si oras por cosas que al ojo del ser humano parecen difíciles o incluso imposibles, eso demuestra el tamaño de tu Fe.

Prepárate porque viene el aguacero: El criado le dijo a Elías que tan solo había visto una nube tan pequeña que a la distancia parecia del tamaño del puño de un hombre.

Pero yo creo que Elías se levantó de un salto y le dijo al criado “Avanza y dile al rey Acab que se monte en su carruaje y arranque a correr porque el aguacero que viene es grande”

Elías se mantuvo confiando a pesar de que solo veía una nubecita, su Fe nunca flaqueo. Elías fue fiel a Dios y se mantuvo en oración hasta que vio la promesa que Dios le hizo hecha una realidad. Eso es lo mismo que Dios espera de cada uno de nosotros.

Prepara el terreno para recibir la lluvia: Tres años y medio sin lluvia, no había ningún tipo de fruto o cosecha en estas tierras. La tierra estaba dura, estaba estéril, no valía la pena sembrar nada allí sino había agua para alimentarla.

Había que preparar el terreno para recibir la lluvia. De esa manera cuando llegara la lluvia estaria lista para alimentar las semilla y a su tiempo dar el fruto. La sequía había terminado.

Recuerden que la Fe sin obra es muerta, ambas van de la mano. Así que cuando estés esperando una respuesta de parte de Dios ora, pero camina en Fe hacia lo que estas esperando. Dios cumplirá lo que te prometió.

 

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