Vital

Desde que tengo memoria hay mil y una opiniones de cuál es la manera correcta de acercarse a Dios y hacer su voluntad. Quizás si has sido creyente por mucho tiempo no estés de acuerdo con lo que voy a decir pero aquí va comoquiera; el evangelio se trata de mucho más de cosas que debes de hacer o dejar de hacer, y ojo, no estoy diciendo que tenemos vía libre para pecar, la biblia es clara de que debemos alejarnos del pecado.

Pero hay cosas tan insignificantes que a veces la iglesia se enfoca en ellas, que perdemos de perspectiva de lo que realmente es importante. Como iglesia debemos darnos cuenta que mientras nos enfocamos en cosas que no son del todo importantes hay mucha gente alrededor que necesita que las puertas de tu iglesia sean abiertas de par en par para ellos porque se encuentran sin esperanza y sin Dios.

El mejor ejemplo de lo que es realmente importante para Dios nos lo ofrece su propio hijo, Jesús.

Mateo 9: 10-16: Más tarde, Mateo invitó a Jesús y a sus discípulos a una cena en su casa, junto con muchos cobradores de impuestos y otros pecadores de mala fama. Cuando los fariseos vieron esto, preguntaron a los discípulos: ¿Por qué su maestro come con semejante escoria?.

Cuando Jesús los oyó, les dijo: «La gente sana no necesita médico, los enfermos sí». Luego añadió: «Ahora vayan y aprendan el significado de la siguiente Escritura: “Quiero que tengan compasión, no que ofrezcan sacrificios”. Pues no he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores

Jesús nunca escondió su agenda, siempre sin importar la opinión de los que lo criticaban hacia lo que Dios le había pedido que hiciera, alcanzar y traer a casa a aquel que se había desviado del camino, entonces ¿Por qué nosotros como iglesia no siempre seguimos su ejemplo y a veces colocamos nuestro enfoque en cosas que no son vitales?

Sea donde sea que vivas en el planeta tierra, hay gente a nuestro alrededor que necesitan a Jesús en sus vidas. Hay un famoso dicho que dice que “La iglesia no es un museo de santos, sino un hospital para pecadores” Esa gran verdad la declara los versículos de Mateo que acabo de compartir.

Hoy más que nunca este mundo necesita de la iglesia de Cristo. No la necesita encerrada en sus 4 paredes, sino con sus puertas abiertas para todo aquel que necesita de ella. La necesita en las calles, no repartiendo tratados sino dando un plato de comida a aquel que lo necesita. La necesita en la comunidad que vives porque hay familias que necesitan de alguien que les dé una palabra de aliento y alguien que ore por ellos porque su matrimonio está a la deriva.

La necesita en la casa donde hay necesidad económica porque se quedaron sin empleo y no tienen que comer esa tarde, y no solo necesitan escuchar que estarás orando por ellos, sino que estarán eternamente agradecidos de Dios y de ti si además de orar le llevas un pequeña compra para poder pasar la semana.

Iglesia, hay mucho que hacer, es  muy necesario que oremos por el que lo necesita, pero además de orar debemos actuar.

Santiago 2:14-17: Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien? Supónganse que ven a un hermano o una hermana que no tiene qué comer ni con qué vestirse y uno de ustedes le dice: «Adiós, que tengas un buen día; abrígate mucho y aliméntate bien», pero no le da ni alimento ni ropa. ¿Para qué le sirve? Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente. A menos que produzca buenas acciones, está muerta y es inútil.

Iglesia, el reto está en tus manos, hay un mundo allá afuera que está necesitado del Dios que tú y Yo le servimos. Jesús al igual que a Pedro nos encomendó el ser pescadores de hombres y ese trabajo no solo lo debemos hacer en el templo sino en donde quiera estemos ¿Por qué quedarse pescando dentro de una pecera si hay un mar allá a fuera en donde pescar?

Cierro este blog con la siguiente oración de nuestro señor Jesucristo; Juan 17:14-20: No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. Al igual que yo, ellos no pertenecen a este mundo. Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad. Así como tú me enviaste al mundo, yo los envío al mundo. Y me entrego por ellos como un sacrificio santo, para que tu verdad pueda hacerlos santos.

No te pido solo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en mí por el mensaje de ellos. Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.

You can leave a response, or trackback from your own site.
0 comments
Powered by WordPress
googled17ffe9d777f6a44.html www.hypersmash.com