De visitante a residente

Muchas veces nosotros los seres humanos complicamos lo que es el evangelio, su mensaje es profundo, su propósito es a la vez muy sencillo. Vamos a mirarlo de esta manera; Jesús es en la puerta frente a tu casa y comienza a tocar la puerta, ¿Que vas a hacer?

Algunos piensan ” Debo poner mi casa en orden antes de permitir que Jesús entre en ella. Otros probablemente dirán ” solo puedo permitirle entrar hasta la sala, ya que es la única parte en orden de la casa. Mientras otros lamentablemente lo traten como a un desconocido y digan ” No tengo él está más mínimo interés en que entre a mi casa, no necesito de su amistad”.

Pero quiero decirte que yo también tuve esta misma oportunidad hace algunos años cuando solo era un niño de 11 años. Y sinceramente te puedo decir  que es la mejor decisión que he tomado en toda mi vida. Jesús es ese único amigo fiel que nunca te falla, es ese amigo que si le permites entrar a tu “Casa” estará contigo en las buenas, en las malas y en las peores. No importa la hora en que lo necesites, nunca mirara su “teléfono” y dirá “ahora no, estoy muy cansado”, nunca dirá “ahora estoy muy ocupado” Sino que es el único que estará disponible para ti 24 horas al día, 7 días de la semana, 365 días al año.

El propósito de Jesús venir a esta tierra no fue el implantar un montón de reglas difíciles de seguir, su propósito fue traerte vida en abundancia en esta tierra y una vida eterna con El una vez nuestros días en este mundo lleguen a su fin. El dejar entrar a Jesús a tu vida no te garantiza una vida perfecta, pero si te garantiza un vida plena y con sentido de propósito. Una vida en que no importa cuán difícil sea la situación nunca estarás solo o sola.

La vida con Jesús en el corazón es una llena de gozo, amor y un sentido de seguridad que nos deja saber que si Él está con nosotros ¿Quién podrá contra nosotros? Para terminar esta reflexión quisiera hacerte la invitación a que le abras la ” puerta” a Jesús y le permitas entrar a tu vida a tiempo completo. Jesús no debe ser una mera visita en nuestras vidas, sino que debe habitar en nosotros cada día. El libro de Apocalipsis en el capítulo 3, versículo 20 lo dice así: ¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré y cenaremos juntos como amigos.

Amigo y amiga que me lees, Jesús toca a la puerta de nuestros corazones cada día, el toca a esa puerta como un caballero esperando que tú y Yo decidamos dejarle entrar, el jamás forzara esa puerta, depende de nosotros que se abra y le permitamos entrar a nuestras vidas y dejar que se siente a la mesa con nosotros.

Te invito a que le permitas entrar a tu vida hoy, no es complicado, tan solo dile ” Jesús, de hoy en adelante abro la puerta de mi corazón y quiero a que seas el señor y salvador de mi vida, quiero vivir solo para ti, amen”. Si has decidido hacer esa oración hoy, te felicito, has tomado la mejor decisión de tu vida, te garantizo que jamás será igual.

 

Both comments and pings are currently closed.
Powered by WordPress
googled17ffe9d777f6a44.html www.hypersmash.com