Conocer ≠ a Relación

Hace ya unos años atrás yo trabajaba como asistente de fotografía para una revista importante del país. Gracias a eso pude conocer varias personalidades famosas, pero las más que me impactaron en aquel momento fue conocer a Emilio y Gloria Estefan. Pude pasar varias horas en el mismo lugar que ellos, escucharlos contar anécdotas, reír, y aunque hoy día ya no se escucha mucho hablar de ellos en ese tiempo eran muy famosos y seguían estando activos en el ojo público. Definitivamente fue una tremenda experiencia que hoy aún recuerdo claramente.

Pero si yo decidiera hoy darme unas vacaciones por Miami y darme la vuelta por la casa de la familia Estefan, y pido  al personal de seguridad entrar para visitarlos llamarán a Emilio para que salga a recibirme. Para su sorpresa cuando me vea allí me va a decir “¿Y quien eres tu?” y en ese momento yo le digo “Pero ¿Millo no me recuerdas? nos conocimos hace varios años en una sesión de fotografía.” De seguro me dirá “yo no te conozco”, y si de casualidad yo insistiera en que nos conocemos e intento entrar a la casa, el dirá “este tipo esta loco” e iré a parar a la cárcel. ¿Por qué? Pues porque en realidad no nos conocemos.

Definitivamente yo he escuchado hablar de Emilio Estefan, lo he visto en persona, si me preguntan algún detalle de su vida artística quizás hasta pueda responder correctamente, pero si me pidieran algún detalle íntimo y personal de su vida, probablemente no podría responder. ¿Por qué? Si ya adivinaron, porque en realidad no lo conozco.

Exactamente esto mismo les sucede a algunas personas en su relación con Jesucristo. Saben quien es por referencias, han escuchado su nombre, saben que es el hijo de Dios, conocen personas que conocen el nombre de Jesús, quizás llevan mucho tiempo asistiendo a una iglesia, pero en realidad, en lo más profundo de su ser, no conocen a Jesús. Todos nosotros en algún momento de nuestra vida, hemos deseado tener esa conexión que hará una diferencia en nuestras vidas. Unos los buscan en la fama, en ser reconocidos, otros lo buscan en su pareja, otras personas creen que consultando a adivinos y a las estrellas van a encontrar algún tipo de conexión divina. Pero la única relación que podrá llenar nuestra alma, es nuestra relación con Jesucristo.

Romanos 10: 9-10: Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.

Cuando este versículo dice que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, no se refiere meramente que repitas unas palabras aceptando que El es el hijo de Dios, sino que tengas la plena seguridad, sin la más mínima duda que Jesucristo es el hijo de Dios y que por medio de él y de esa confesión tus pecados son perdonados y recibes la salvación. ¿Salvación de qué? Del pecado y de la maldad, y de las mismas garras del enemigo.

Cada uno de nosotros debe procurar tener una relación muy personal con Jesús, no solo los domingos u otros días que se reúna la iglesia, sino una relación estrecha entre Jesús y tú. Una relación de crecimiento constante, una relación donde poco a poco tu quieras y procures conocerlo más, una relación que crece por medio de conocer su palabra, obedecerla y de orar, o sea hablar con Jesús. Tu quizás dirás ¿Hablar con Jesús? ¿Eso no parece cosa de locos? Pues te diría que no es cosa de locos, te diría que es algo que debe ser lo más importante en tu vida. Jesucristo esta mas interesado en escucharte de lo que tu piensas, tu eres la razón por la que El decidió entregar su vida en la cruz del calvario para ofrecerte el perdón de todos tus pecados.

Juan 17:3: “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.”

¿Verdaderamente conoces a Jesús? Si la respuesta es no ¿ Te gustaría conocerlo?  Me gustaría saber tu opinión.

(Derechos de autor pertenecen a José Rene Berrios)

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4 comments
saraaurora
saraaurora

claro! es mi mejor amigo...confidente..mi motivo de alabanza y adoración...Jesus! quiero tener tu caracter..te amo Cristo!

Edu Mejía
Edu Mejía

Jeje estamos en sintonía del Espíritu bro :D

José Rene
José Rene

Claro es una relacion que debe ir en un constante crecimiento, una relacion que puede ser mas cercana e intima de lo que imaginamos, esa hambre de conocerlo mas nunca debe cesar.

jesusfriendpr
jesusfriendpr

Creo que ese llamado continúa para los que decimos conocer a Jesús. Por lo menos yo he llegado a momentos en que he creído tenerlo todo descifrado y alguna experiencia, libro, persona, se encarga de derrumbarme lo que creía ser Jesús. El conocer a alguien toma toda una vida. Las relaciones de amistad cambian y así mismo nuestras relaciones con Dios. La fe es dinámica y cambia conforme pasa la vida y sus circunstancias. Veo esto como un llamado a tener una fe inquisitiva y crítica, siempre abierta a lo que Dios nos quiera revelar de sí mismo.

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