Cimientos solidos

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos visto el proceso de construcción de algún edificio o casa en algún momento de nuestras vidas. Cuando un edificio está en su etapa inicial de construcción, uno de los elementos más importantes es el fundamento o sus cimientos porque esto es lo que finalmente sostendrá firme ese edificio. No hay que ser ingeniero o arquitecto para saber que si el cimiento es débil no podrá aguantar el peso de esa estructura.

De esa misma manera nosotros debemos procurar tener un cimiento solido para poder tener un lugar seguro sobre el cual construir una vida que agrade a Dios. Tenemos que estar bien conscientes de que cosas permitimos que tenga acceso a nuestras vidas. No podemos dar acceso a todo tipo de personas ya que no necesariamente son una influencia positiva para nosotros.

Lucas 6:47-48: Les mostraré cómo es cuando una persona viene a mí, escucha mi enseñanza y después la sigue. Es como una persona que, para construir una casa, cava hondo y echa los cimientos sobre roca sólida. Cuando suben las aguas de la inundación y golpean contra esa casa, ésta queda intacta porque está bien construida.  Pero el que oye y no obedece es como una persona que construye una casa sin cimientos. Cuando las aguas de la inundación azoten esa casa, se derrumbará en un montón de escombros.

Tampoco podemos permitir que sentimientos como el odio. el rencor, la tristeza tomen control de nuestras vidas, este tipo de sentimientos no son un fundamento firme sobre el cual debemos construir. Debemos también cuidar nuestras relaciones familiares, nuestros matrimonios ya que sin un fundamento firme fácilmente se derrumbaran.

Hoy día vemos lo fácil que se da terminación a una relación o un matrimonio, cuando eso es totalmente errado ya que prometimos que nos casaríamos para toda la vida. Y si entiendo que hay situaciones en que quizás no hubo otra opción, pero terminar un matrimonio debe ser la ultima opción. Debemos procurar que el cimiento de nuestros matrimonios lo sea el mismo Dios, no existe un cimiento más fuerte que El.

El fundamento que Dios nos provee está basado en el amor y en su palabra. Debemos ser rápidos para perdonar y olvidar, debemos ser el apoyo el uno del otro. Cuando estemos desanimados, debemos ser quien nos levantemos el ánimo mutuamente.

Cristo es el único fundamento lo suficientemente fuerte para sostener una vida que agrade a Dios y una vida digna de ser vivida. Así que te pido que analices hoy ¿sobre qué estás edificando tu vida?

 

 

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