Enviame a mi

He tenido el privilegio de conocer y servir a Dios desde una temprana edad. Desde que era niño y mis padres comenzaron a ir a la iglesia siempre estuve fascinado con la labor del ministerio, sentía y siento gran admiración por hombres y mujeres que Dios utiliza para llevar su palabra y bendecir las vidas de otras personas. Desde esa misma edad en mi mente de niño soñaba despierto que yo ya de adulto ministraba en un altar la palabra y que muchas personas eran bendecidas a través de esa palabra.

Muchas veces escuche el texto de Isaías 6:8: Después oí que el Señor preguntaba: «¿A quién enviaré como mensajero a este pueblo? ¿Quién irá por nosotros?». —Aquí estoy yo —le dije—. Envíame a mí.

Repetí ese versículo tantas veces que no las puedo contar aceptando ese reto. Pero había un pequeño problema para mí en todo esto y es que yo era un niño extremadamente tímido, era muy difícil que alguien me escuchara decir algo fuera de mi hogar. Y esa misma timidez no me dejaba expresar lo que yo soñaba en mi corazón cuando decía Heme aquí envíame a mí.

Por muchos años pensé que dependía de mis propias habilidades para ser usado como un instrumento por Dios, y ese tipo de pensamiento me limitaba grandemente y no me dejaba dar un paso adelante. Luego según fui madurando como hombre y en mi relación con Dios, pude entender que Dios no necesitaba que yo tuviera un sin fin de habilidades o ser una persona extrovertida, sino que el yo poder llevar su palabra dependía de mi relación con El y de tener la Fe de decir de corazón “Heme Aquí envíame a mi” y dar un paso de Fe poniendo mi total confianza en Dios.

Así que amigo y amiga que estás leyendo esta reflexión, si Dios ha puesto en tu corazón el deseo de servirle y de bendecir las vidas de otras personas pero por alguna razón sientes miedo de no tener la capacidad de hacerlo, te motivo a dar un paso de Fe y comenzar a caminar hacia donde Dios quiere usarte como su instrumento de bendición. Estoy seguro que te sorprenderás en la manera en que Dios te usa y a la misma vez bendice tu vida cuando decides ser de bendición a las vidas de otros.

(Todos los derechos de autor pertenecen a José Rene Berrios )  https://www.facebook.com/jrberriosblog   y Twitter: @jrberrios28

Both comments and pings are currently closed.
Powered by WordPress
googled17ffe9d777f6a44.html www.hypersmash.com