Me caí, ¿Ahora que?

ayuda para levantarse

Recuerdo cuando era muy niño, tenía unos 4 años y era el día de mi cumpleaños. Una de mis tías me regaló un par de patines y por supuesto yo quise probarlos inmediatamente. Los primeros minutos mi mamá me estuvo sosteniendo por lo brazos en lo que me acostumbraba a ellos, pero niño al fin le pedí que me soltara porque yo creía que ya los dominaba. Al instante en que me soltó de la mano caí al suelo y me di un fuerte golpe en mi frente, mi madre corrió a levantarme y asegurarse que estuviera bien, luego de eso me negué a usar los patines por temor a caerme nuevamente.

Luego a través de mis años sirviendo al Señor he tenido innumerables tropiezos y caídas en mi caminar con El. Momentos en que a causa del pecado le fallé a Dios, momentos en que no tuve Fe, momentos en los que no actué de la manera que Dios hubiera querido que yo actuara. En la mayoría de esas caídas me sentí muy mal, me sentí indigno de servir a Dios. En muchas de esas caídas me levanté bastante rápido, pero en otras sentí que sería difícil volver a levantarme.

Pero en cada una de esas caídas pude ver la mano de Dios extendida hacia mí para ayudarme a levantarme. Y es que Dios en su infinita misericordia se compadece de cada uno de nosotros en esos momentos en que quizás pensamos que no lo merecemos. Dios es amor, esa es parte de su naturaleza, no es que el siente amor, sino que Dios es amor y eso nunca cambiará.

Proverbios 24:16: Los justos podrán tropezar siete veces, pero volverán a levantarse. En cambio, basta una sola calamidad para derribar al perverso.

Hay una frase que encontré que va muy a la par con este versículo y dice “El fracaso no consiste de haber caído, sino de negarte a levantarte”. Es inevitable que vengan situaciones a nuestras vidas que en algún momento nos harán caer, el mismo Señor nos lo advirtió en Juan 16:33 cuando dijo: Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo, la diferencia consiste en tu actitud ante el tropiezo.

Mis amigos, mientras estemos en esta vida, vamos a enfrentar muchas pruebas y muchas situaciones difíciles, pero es importante que sepas que Dios esta pendiente de ti y de tu situación y si clamas a El jamás te dejará solo o sola, recuerda que como dice en el versículo anterior, El ha vencido al mundo. Así que si has caído, no tienes porque quedarte en el suelo, levántate y sacude el polvo de tu ropa y sigue hacia adelante de la mano de Jesús, con El tu victoria esta más que segura,

(Todos los derechos de autor pertenecen a José Rene Berrios )  https://www.facebook.com/jrberriosblog   y Twitter: @jrberrios28


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1 comments
LymarieBerrios
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Muchas gracias.  Me encantó.  A veces por temor, preferimos quedarnos donde más cómodo uno está y es en el suelo.  Por que de pie, debes mantener el balance.  Muchas gracias José.

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