¡ Aqui estoy ! ¡Aqui estoy!

Cuantas veces en algún momento de mi vida llegue pensar  ¿Donde está Dios? En algunos momentos me sentí totalmente solo, sin nadie en esta tierra a quien acudir. Pero eso era solo lo que yo pensaba en esos momentos difíciles, mejor dicho, lo que Satanás quería que yo pensara. No era una realidad, pero lamentablemente deje en diferentes momentos que los problemas, el dolor, las situaciones me hicieran pensar que Dios no estaba conmigo en ese momento.

La verdad es que Dios siempre estuvo ahí a mi lado, El nunca se alejo. En los momentos más difíciles de nuestras vidas, cuando parece que nada tiene solución, ahí está Dios para nosotros. Lo que sucede es que muchas veces buscamos por nuestras propias fuerzas la solución a nuestros problemas, o quizás pedimos ayuda a otras personas, lo cual no está mal, pero el ser humano tiene un límite en sus capacidades, Dios es todopoderoso lo que significa que no hay nada que el no pueda hacer.

Lo único que necesitamos es clamar a el, pedir su ayuda. Isaías 65: 1: El SEÑOR dice: «Estaba listo para responder, pero nadie me pedía ayuda; estaba listo para dejarme encontrar, pero nadie me buscaba. “¡Aquí estoy, aquí estoy!”, dije a una nación que no invocaba mi nombre.

Dios siempre ha estado ahí, lo único que está esperando es que le pidamos ayuda para respondernos. Jeremías 33:3 dice “Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes. Si la biblia es tan clara en que Dios nos responderá, entonces ¿Por qué no clamamos a Él? Tristemente dejamos la oración como último recurso cuando debería ser nuestro primer recurso.

Surge una enfermedad a un ser amado y cuando la medicina dice que ya no puede hacer mas entonces decimos ” Lo único que nos queda es orar” O quizás nos encontramos sin empleo, hemos asistido a diferentes entrevistas o peor aún, ni tan siquiera nos llaman a entrevista y entonces decimos ” Ya no se que mas puedo hacer, señor ayúdame”

Tenemos los papeles totalmente invertidos, la oración debe ser nuestro primer y más poderoso recurso. No importa cuál sea tu necesidad o tu problema, la oración debe de ser tu primera opción. Y no tienes que esperar tampoco a tener problemas o situaciones difíciles para orar, debemos orar cada día. La oración de un hijo o una hija de Dios deben de ser como el matrimonio ” En las buenas y en las malas”. Hablar con Dios no es aburrido, ¿Sabes tener una conversación amena con otras personas? entonces puedes hacer lo mismo con Dios.

Para hablar con nuestro padre celestial no necesitas de un vocabulario rebuscado y difícil, no necesitas llamar a Dios por títulos o halagos todo el tiempo, Dios no tiene problemas de autoestima El sabe quién es. ¿Debemos a Dios un respeto? Por supuesto que sí, pero el está más interesado en tu corazón y en tener una relación contigo que en oraciones que traten de impresionarlo.

Así que te motivo a que cada día tomes unos minutos de tu tiempo para hablar con Dios, abrirle tu corazón y expresarle todo lo que sientes, recuerda que el señor está listo para responderte siempre.

 

(Todos los derechos de autor pertenecen a José Rene Berrios e Inside Focus)

Copyright © 2012. All Rights Reserved.

Both comments and pings are currently closed.
Powered by WordPress
googled17ffe9d777f6a44.html www.hypersmash.com