La Sal

La sal es el condimento más antiguo utilizado por el ser humano. De hecho, era un elemento esencial en la Palestina del primer siglo. En un clima cálido y sin ningún tipo de refrigeración, la sal era el medio practico de preservar la comida. Según lo que pude investigar acerca de la sal, se dice que tiene más de 14 mil beneficios.

La sal además de ser un preservativo para las comidas, es también un sazonador. La sal pura no pierde ni su sabor ni su efectividad, pero la llamada sal común en el área del Mar Muerto esta contaminada con yeso y otros minerales y eso la hace ineficaz para dar sabor y para preservar. Y otro uso común en la antigüedad para la sal lo era para sanar heridas. ¿Pero por que Jesús comparó a los creyentes con la sal?

Mateo 5:13: Ustedes son la sal de la tierra. Pero ¿Para qué sirve la sal si ha perdido su sabor? ¿Pueden lograr que vuelva a ser salada? La descartarán y la pisotearán como algo que no tiene ningún valor.

  • Sazonar: Creo que como creyentes estamos llamados  a dar sabor a una sociedad que con el pasar del tiempo ha ido perdiendo su sabor. Cada día vemos como la gente esta tan llena de estrés, tristezas, coraje y desilusión y tan lejos de Dios que le han perdido el gusto a vivir, tan solo están existiendo, suspirando pero sin realmente vivir la vida. Nosotros si estamos llenos del amor de Dios, de esa paz que sólo el puede dar y de el gozo que ha puesto en nuestras vidas debemos llenar de sabor las vidas de todo el que nos rodea.
  • Preservar: También podemos ver como el amor y los valores están en peligro de extinción. Hoy en día quieren hacernos ver que todo es prácticamente lícito siempre y cuando no le haga daño a nadie, ¡ Que error !  Como creyentes debemos luchar por preservar los valores, por preservar unidas nuestras familias, por preservar el amor y sobre todo, preservar la palabra de Dios.
  •  Sanar heridas: Al igual que la sal, el creyente esta llamado a sanar las heridas de aquellos que han sido golpeados por la vida, aquellos que en algún momento del camino, cayeron al suelo y se les ha hecho difícil levantarse, aquellos que además de haber sido heridos, han sido rechazados.

Lucas 5:31-32: Jesús les contestó: La gente sana no necesita médico, los enfermos sí. No he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores y necesitan arrepentirse

Amigo y amigo que me lees siempre recuerda que ¡tú y yo somos la sal de la tierra! Estamos llamados a sazonar, preservar y sanar  heridas. Y si no estamos cumpliendo estas funciones,

¿Será acaso que estamos perdiendo nuestro sabor?

Marcos 9:50 La sal es buena para condimentar, pero si pierde su sabor, ¿cómo la harán salada de nuevo? Entre ustedes deben tener las cualidades de la sal y vivir en paz unos con otros.

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