Ayuda en la debilidad

ayuda en la debilidad

Admitir que tenemos áreas débiles no es tarea fácil. Es algo de lo que no nos sentimos nada orgullosos. ¿Para que hablar de mis debilidades si tengo tantas áreas fuertes?

A todos nos gusta sentir que estamos en control en las diferentes áreas de nuestras vidas, ya sea de un problema, una situación, una enfermedad, económicamente o en algo que nos proponemos hacer.

Pero si somos sinceros, tenemos que admitir que no tenemos control de todo lo que nos rodea. Hay situaciones que simplemente se nos van de las manos y no poseemos ningún control sobre ellas.  Obviamente esto nos causa coraje y una sensación de impotencia. ¿Que hacer?

Nosotros no somos los únicos que enfrentamos situaciones como estas. El apóstol Pablo atravesó también por una situación bastante difícil, el la describió como un aguijón, era algo que constantemente le incomodaba y no lo dejaba vivir en completa paz. Pero Pablo supo reconocer que en medio de esa situación había algo bueno.

2 Corintios 12:9: Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad. Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí.

El sabía que si esa situación no estuviera presente y todo le fuera bien, probablemente se llenaría de orgullo.  Además si todo le fuera bien y tuviera todo bajo control, ¿Para que necesitaría de Jesús? Pablo era un hombre con una tremenda educación, había estudiado en las mejores escuelas y los mejores maestros, hablaba más de un idioma, poseía más de una ciudadanía lo cual le otorgaba muchos privilegios y los cuales utilizó en varias ocasiones para salvar su vida.

En una ocasión fue llevado al mismo cielo y vió cosas tan maravillosas que no tenía ni palabras para describirlas. Definitivamente poseía méritos para gloriarse en ellos. Pero Pablo supo reconocer que en medio de sus debilidades, en medio de las situaciones fuera de su control era que el Señor Jesús se podía manifestar y demostrar su poder en la vida de Pablo.

Saben, nosotros no somos muy diferentes a Pablo, así que la próxima vez que enfrentes una situación difícil, algo que esta fuera de tu control, en vez de enojarte, en vez de frustarte, levanta tu mirada al cielo y reconoce delante del Señor  “Señor esta situación esta fuera de mi control, no hay nada que yo en mis propias fuerzas o habilidades pueda hacer para remediarla, pero la entrego en tus manos y se que ciertamente tu tienes el poder para trabajar a favor de mi”.

Siempre recuerda que en los momentos que te sientas débil, si pones toda tu confianza en el Señor es cuando realmente más fuerte eres.

(Todos los derechos de autor pertenecen a José Rene Berrios)

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