Paz

Paz es una palabra hoy día de la que muchas personas carecen de ella. En este mundo tan agitado que vivimos, las responsabilidades, la familia, el trabajo, los estudios, la situación económica y la situación política del país son algunas de las cosas que nos pueden quitar la paz si se lo permitimos.

Pero ¿Que es paz? Esta puede ser una de esas palabras para las que de acuerdo a quien se le pregunte, pudiera tener diferentes respuestas, pero básicamente la paz significa vivir confiados, libres de temor y con alegría. La paz también llega cuando tenemos buen compañerismo, armonía y unidad entre las personas. La paz nos libra de toda preocupación, intranquilidad y de pensamientos angustiosos.

La pregunta clave seria, ¿ Se puede vivir sintiendo paz hoy día? Para mi las respuesta es que no es fácil, pero definitivamente podemos tener paz. La realidad es que si miramos las cosas con nuestros ojos físicos, si analizamos como esta la situación que nos rodea, podemos pensar que no es posible, pero si decidimos mirar las cosas como Dios las ve, si confiamos en lo que El prometió, podemos conseguir esa paz que tanto anhelamos.

Nuevamente utilizo el ejemplo que esta más cercano a mi corazón, mi mamá. Hace varios años atrás cuando estaba comenzando mi adolescencia y mi mamá fue diagnosticada con cáncer, junto con la enfermedad vinieron muchas situaciones a la vez. Aunque el plan médico cubría la mayor parte de su tratamiento, aun así había pagos que hacer, vinieron los gastos por transportación al hospital, gastos del hogar, cuentas que pagar, más dos hijos en edades escolares y solo el trabajo de mi padre era el único sustento seguro que teníamos.

Ante toda esta difícil situación yo notaba una paz tan fuerte en mi madre, que no podía hacer otra cosa que estar tranquilo. Mi madre tenía una Fe muy firme en que sabía que Dios no nos dejaría solos, y esa Fe a su vez la llenaba de paz, Dios nunca nos dejó solos, nunca nos faltó absolutamente nada. Era una paz que no tenía explicación.

Filipenses 4:7: Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús.

Esa era la paz que sentíamos en nuestro hogar, y es la misma paz que tu puedes sentir hoy. Esta paz no la trae ni el dinero, ni tu empleo, ni tus posesiones, ni tan siquiera tu conjugue o tus hijos, esta paz fuera de lo común solo la ofrece nuestro señor Jesucristo. Y quiero que sepas que esa paz no es exclusiva de un grupo de personas, esa paz esta disponible para ti también. Solo tienes que decidir echar todas tus cargas sobre los hombros del Señor y confiar que el se hará cargo de ellas y el cuidará de ti.

1 Pedro 5:7:  Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes.

( Derechos de autor pertenecen a José Rene Berrios)

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