3 Areas que debemos controlar

Cuántas veces hemos escuchado a una persona o quizás a nosotros mismo decir ” Es que es algo que no puedo controlar” cuando se refieren a una situación que generalmente se repite constantemente y quizás hemos tratado de aconsejarles o de quitarlo de nosotros mismos. Se desata en nuestra mente una batalla por el que debemos hacer, pero lamentablemente es más fácil decidir por perder el control que decidir por controlarnos.

El dominio propio es la capacidad de controlar nuestras emociones, deseos y acciones y que estén en armonía con la voluntad de Dios. Para tener dominio propio debemos decidir por hacer la voluntad de Dios en lugar de la nuestra. Pero no siempre es tan fácil como se oye, pero tampoco es imposible, la decisión la tomas tú.

  • Emociones: La emociones generalmente son súbitas. Llega un coraje de repente, por nuestra mente pasan todo tipo de pensamientos que nos impulsan a hacer el mal, a insultar, a decir palabras fuera de lugar, agresiones y lamentablemente hasta muertes.

La biblia dice en Proverbios 29: 11: Los necios dan rienda suelta a su enojo,
pero los sabios calladamente lo controlan
.

¿Son incontrolables las emociones? La respuesta es no, tal y como lo dice este versículo, podemos controlarlas, pero tristemente, se nos hace más fácil darle rienda suelta a la emociones.

  • Deseos: Esta área es otra que nos puede llevar a un descontrol total. A veces los deseos que nos controlan son los deseos por más dinero a toda costa y sin importar que tenga que hacer para conseguirlo, el deseo de reconocimiento y poder sin importar a quien dañes en el camino, los deseos sexuales fuera de control, el deseo de estar con una persona que no es tu esposo o tu esposa.

Este tipo de deseos, nos pueden llevar sin lugar a dudas a perderlo todo y a la misma muerte.

¿Todos los deseos son malos? Claro que no, la biblia nos dice en Salmos 37:4 dice: “Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón”. Debemos someter y entregar nuestros deseos a Dios y que sea el mismo quien nos guie, al fin y al cabo el solo desea lo mejor para nosotros.

El mismo Jesús entendió esto cuando dijo en Lucas 22:41: Padre, si quieres, te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía.

Jesús conoce exactamente por lo que estas pasando, precisamente por eso puedes confiar en Él y en que nunca te dejara y que lo único que desea es el bien para ti.

  • Acciones: Nuestras acciones a veces dejan mucho que decir de nosotros. Actuamos de mala fe, para beneficio propio y sin medir consecuencias, a todos en algún momento nos ha pasado esto. Lo lamentable es que una vez actuamos, es difícil echar hacia atrás.

Se puede decir que hay una conexión entre nuestras emociones, nuestros deseos y nuestras acciones, quizás no siempre las 3 juntas, pero definitivamente hay una conexión. Generalmente actuamos de acuerdo a nuestras emociones o nuestros deseos. Si nuestra emoción es coraje, podemos actuar violentamente, si nuestros deseos son por reconocimiento y poder, actuamos sin importar que tengamos que hacer.

Proverbios 25:28 nos dice: Una persona sin control propio es como una ciudad con las murallas destruidas.

Una ciudad sin murallas no tienes defensas, cualquier enemigo la puede atacar fácilmente ya que no tiene protección, así somos cuando no tenemos dominio propio. Mi consejo para ti, y el cual tengo que aplicar en mi mismo es que debemos ejercer el dominio propio, no permitir que ni nuestras emociones, ni nuestros deseos y menos nuestras acciones nos lleven a la destrucción.

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