El padrino de bodas

Todos nosotros en algún momento de nuestras vidas hemos asistido al menos a una boda. Una boda es una de las celebraciones más hermosas que podamos ver. Aquí vemos como dos vidas deciden hacer un pacto en sus vidas y convertirse en una sola carne. Generalmente en la bodas toda la atención se centra en la novia, en su persona y cuan hermosa se ve, luego de ella el novio es la figura principal. Pero otra persona que también tiene un rol de importancia en la boda lo es el padrino.

Al momento de escoger el padrino de la boda, no se escoge al azar, no se puede escoger a cualquiera, y menos, se escoge a un total desconocido. El padrino suele ser una persona de total confianza, un hermano, un familiar, pero por lo general se escoge a quien el novio considera su mejor amigo. El padrino de la boda es esa persona que estará apoyando al novio en lo que necesite, aconsejándolo, ayudándolo en los tramites de la boda, dándole apoyo moral y emocional cuando esta tenso o nervioso, en fin, haciéndole el camino un poco más fácil al novio camino a uno de los días mas importantes de toda su vida.

Pero aunque el padrino de la boda es una persona importante en la boda tiene que entender que el jamas podrá estar en el lugar del novio, no puede ser la figura principal, ese rol le pertenece al novio. Pues un rol parecido al del padrino es el que Juan el bautista tenía  y es el que cada uno de nosotros tiene respecto a Jesús. Algunos seguidores de Juan acudieron a donde él en una ocasión a decirle que Jesús estaba bautizando personas, como queriendo decirle a Juan “haz algo al respecto, te esta quitando público y popularidad delante de la gente”. Y me gusta mucho la respuesta que Juan  les ofrece;

Juan 3:28-30 : Ustedes me son testigos de que dije: “Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de él.” El que tiene a la novia es el novio. Pero el amigo del novio, que está a su lado y lo escucha, se llena de alegría cuando oye la voz del novio. Ésa es la alegría que me inunda. A él le toca crecer, y a mí menguar.

Juan sabía perfectamente cual era su rol, el sabía que no era el hijo de Dios, pero si tenía una responsabilidad muy importante, preparar el camino para Jesús. ¿Necesitaba Jesucristo que alguien le preparara el camino? En mi opinión, no, el era el hijo de Dios, es todopoderoso, pero decidió utilizar como instrumento y pieza clave a un ser hombre, un canal por el cual podía llevar su mensaje a los seres humanos. Juan sabía que lo que el hacía, no se traba de su persona, sino de la persona de Jesucristo.

Así mismo sucede con nosotros. No somos más que instrumentos, vasos de barro en las manos de Dios para hablar a las vidas de los que nos rodean. No importa el éxito que tengamos toda la gloria pertenece a Jesús. Lo que logremos alcanzar llevando la palabra de Dios, las vidas que logremos tocar, las personas que podamos ayudar. Debemos alegrarnos por la bendición de ser instrumento en las manos de Dios, pero siempre debemos recordar que sólo somos el padrino de la boda, el amigo del novio, y el novio es el mismo Jesús.

Both comments and pings are currently closed.
Powered by WordPress
googled17ffe9d777f6a44.html www.hypersmash.com