Una señal de amor

Los que tenemos hermanos o hermanas sabemos que las relaciones entre hermanos son unas que funcionan “entre el amor y el odio”. Al decir esto no me refiero a que nos odiemos de verdad, sino que los amamos, pero siempre surge una situación por la que tenemos alguna diferencia, ya sea por un juguete, comida o cualquier tontería. Pero estas peleas entre hermanos, no suelen durar mucho tiempo, generalmente un tiempo despues nos estamos buscando para jugar con ellos o simplemente  para sentir su compañía.

También ya como adultos, aquellos que servimos al Señor, muchas veces tenemos diferencias con nuestros hermanos en la fe. Pero lamentablemente, a diferencia de cuando eramos niños, muchas veces estas diferencias parecen ser irreconciliables y nos suelen separar, aún cuando se supone somos hermanos. Estas peleas surgen muchas veces por razones, que si de verdad las analizamos, no deberían ser motivos de peleas entre nosotros, razones de doctrina, creencias, la música, la manera de vestir, el arreglo personal, la manera de orar o predicar.

Y sigo diciendo, es tan lamentable que nos peleemos por estas cosas, se supone que somos hijos de un mismo padre, se supone que nuestra meta sea la misma, que todos conozcan que Jesucristo es el hijo de Dios, y que gracias a su muerte en la cruz y su resurrección, nuestros pecados fueron perdonados y tenemos derecho a la salvación gracias a El. La encomienda fue una sola; Marcos 16:15: Les dijo: Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura.

Nunca dijo así cantarán, nunca dijo así vestirán, nunca dijo este es el único método correcto de predicar o el único método correcto de evangelismo. ¿Entonces porque nos peleamos tanto entre hermanos creyentes?

Deberíamos ayudarnos mutuamente, deberíamos ser apoyo los unos de los otros, se supone que yo le pueda suplir lo que le falta a mi hermano en la fe y viceversa, entonces me pregunto, ¿Porqué no es así? Tristemente dejamos que unas tontas diferencias doctrinales nos separen, y ¿Saben? Ninguno de nosotros es el modelo que Dios creó como ejemplo para que todos los cristianos siguiéramos, el único ejemplo digno de imitar se llama Jesucristo, Rey de Reyes y Señor de Señores, y El mismo dijo: Juan 13:35: De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.

No dijo en que sigan tal o cual doctrina, no dijo que vistan de tal modo, simplemente dijo ” Si se aman los unos a los otros” ¿Estamos siguiendo este mandato? ¿Amas a tu hermano aunque no sea de tu misma iglesia y no piense igual que tu ?

Los invito a reflexionar, si queremos ver un cambio en nuestros vecindarios, si queremos ver un cambio en la economía, si queremos ver un cambio en nuestro país, si queremos ver un cambio en el mundo, si queremos ver un cambio en nuestras iglesias, no busques más, como iglesia debemos estar unidos, y dejarles saber al mundo que la iglesia es la esperanza del mundo, ¿Como? Amemonos los unos a los otros.

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