El amor de un buen amigo

La amistad (del latín amicus; amigo, que deriva de amore, amar) es una relación afectiva entre dos o más personas. La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de las personas tienen en la vida.

Todos en la vida necesitamos tener amistades, Dios no nos creo para que estuviéramos solos, hasta la persona más solitaria, tiene la necesidad de tener amistades. La amistad se da en distintas etapas de la vida y tiene diferentes grados de importancia.

La amistad nace cuando dos o más personas encuentran que tienen una conexión, intereses comunes, hobbies, talentos etc. Muchas veces nuestras relaciones de amistad llegan a ser más importantes e intimas para nosotros que la de nuestros propios familiares. El verdadero amigo solo desea el bien para ti y nunca, haría nada que te haga daño, ni te invitaría a lugares o situaciones que te pongan en peligro.

No se puede llevar una buena amistad si no hay una buena comunicación, cuando tienes unos verdaderos amigos, muchas veces llegamos a conocernos tan bien, que a veces no es necesario decir palabras, una mirada, un gesto, una sonrisa es suficiente para saber que el otro está pensando o que quiere decirte.

A través de los años hemos conocidos múltiples personajes en la historia que cuando pensamos en uno, no podemos dejar de mencionar a su compañero fiel. Algunos ejemplos de eso lo son Sancho Panza y Don Quijote, Batman y Robin, Kiko y el Chavo del ocho, David y Jonatán, Elías y Eliseo.

Bueno fuera de bromas, hay amistades que siempre guardan un lugar en nuestro corazón, son ese tipo de personas que anhelamos contar con ellos por toda la vida. Son ese tipo de amigos que están en los buenos y en los malos momentos.

Es esa persona que sabes que puedes llamar a cualquier hora y te contesta el teléfono, que cuando dices necesito verte no importa cuán ocupado este, sacará tiempo para verte, ¡y qué bueno es contar con amigos así!

Proverbios 27: 9: El perfume y el incienso alegran el corazón, y el dulce consejo de un amigo es mejor que la confianza propia.

Pero ¿Sabes? Todos somos humanos, y en algún momento podemos llegar a fallar como amigos, o nos pueden fallar a nosotros. Pero hay un amigo que nunca, pero nunca te fallará.

Juan 15:12-13: Este es mi mandamiento: ámense unos a otros de la misma manera en que yo los he amado. El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando.

¿Cuánto amo Jesús a sus discípulos, sus amigos? Lo suficiente para decidir morir por ellos. Había una relación personal entre Jesús y sus discípulos, había confianza mutua. Ellos estaban juntos todo el tiempo, a donde fuera Jesús, allí estaban todos sus discípulos, comían, dormían, hacían chistes, hablaban de todo acerca de la vida.

¿Quién estaría dispuesto a dar su vida por un amigo que esté en peligro?

No hay mejor amigo que Jesucristo. El amor de Jesús fue tan grande que estuvo dispuesto a recibir un castigo brutal, solo por salvarte a ti y a mí. Sin importar si nosotros lo merecíamos. El ya sabía que Judas lo traicionaría y que Pedro lo negaría. Aún cuando Judas lo entregó para ser crucificado, le dijo amigo, haz lo que viniste a hacer.

Entonces ¿Porque aún así decidió morir por salvarnos? La respuesta es bien simple, sólo por amor.

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