Obra en construcción

 

Creo que cada uno de nosotros hemos visto edificios, monumentos o alguna estructura que nos deje impresionados cuando las vimos. A través de la historia muchas edificaciones han llamado la atención del ser humano. Algunas de estas estructuras tardaron muchos años en construirse, ya que eran estructuras impresionantes. Una de estas grandes estructuras lo es la famosa Gran muralla china. Se dice que unas 400.000 personas trabajaron en la construcción, no obstante, la Gran Muralla siguió creciendo durante más de 1,500 años, con distintos materiales y características dependiendo de la región.

El famoso Coliseo Romano donde se enfrentaban los gladiadores de esa época se tardo cerca de 12 años en ser construido. En la época moderna, las ya desaparecidas Torres Gemelas comenzaron a construirse en el 1966 y se terminaron en el 1973, aproximadamente 7 años en ser terminadas. Miguel Ángel tardo cerca de 4 años y medio en terminar de pintar el techo de la capilla Sixtina. Y existen muchas otra grandes y famosas obras que tardaron muchos años en ser terminadas.

Quizás te preguntaras ¿Por qué te cito todos estos ejemplos? Solo para decirte que tu también eres una obra en construcción, y el edificador lo es el mismo Dios. Es posible que te preguntes ¿Por que eres como eres? Tus gustos, tus talentos, tu forma de ser, sabes Dios te creo con un propósito en la vida, el diseño tu plano desde mucho antes que nacieras: Salmo 139: Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre ¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien.

Qué bueno que no somos cualquier cosa, Dios se tomo su tiempo en diseñarnos! Somos su obra maestra. Pero quizás digas: “No me gusta como soy” hay cosas en mi que no me agradan, digo muchas cosas de las que luego me arrepiento, hago cosas de las que me avergüenzo, me encuentro lejos de Dios o estoy buscando a Dios pero parece que no estoy logrando ningún avance. Si es así como piensas, te tengo buenas noticias, Dios aún no ha terminado contigo, sigues siendo una obra en construcción.

Filipenses 1:6:Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.

Dios aun continua trabajando en tu vida, pero la mejor manera para que El continué su obra en el es que tu se lo permitas. Sabes, toda edificación necesita unos planos para realizarse, pero también se necesitan unos permisos para que esa edificación pueda ser construida. Dios es el arquitecto de tu vida, el te conoce de arriba a abajo, te conoce más de lo que tú te conoces a ti mismo. Dios seguirá trabajando en tu vida con amor, con paciencia, tu eres su gran obra maestra, eres único o única, aunque seas gemelo, no hay nadie que sea exactamente igual a ti, el se tomo su tiempo en diseñarte, permítele ser el arquitecto de tu vida, jamás te arrepentirás.

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